Acción al límite en la tercera base entre Tiburones y Tigres. En la imagen de arriba

En dos agarrones de alarido, los favoritos Tiburones de Progreso, sufriendo de más, y los Cachorros RM de Mérida tomaron la delantera en las semifinales de la Liga “Naxón” Zapata de Invierno de Béisbol.

Escualos y felinos podrían asegurar su boleto a la serie final si el domingo vencen respectivamente a los Tigres, en Cuzamá, y a los Reyes de Tizimín, en Mérida.

En la jornada ayer, Progreso se salvó milagrosamente en la novena entrada con un jonrón de Mario Lavanino y ganó 4-3 en 11 actos con carrera de caballito, mientras que Mérida se impuso 3-2 en cerrado duelo de pitcheo, decidido con un hit del experimentado Alan Arredondo.

Drama en Progreso

Linder Castro estaba a un out de lograr una victoria de oro puro, pero Mario Lavagnino se vistió de héroe con bambinazo de dos anotaciones que mandó el partido a entradas extra.

Castro lanzó un extraordinario partido. Se sostuvo en la loma por diez episodios y sirvió 15 chocolates con pelota de siete hits.

Pero el bombazo de Lavagnino cambió la decoración del partido.

Progreso, motivado en el “Miguel Hidalgo”, se fue con todo ante el relevista Pedro León en la undécima. en la que el mismo Lavagnino abrió con sencillo y terminó anotando con base a Jorge Navarro con el lunetario congestionado.

Progreso mantuvo de esta forma su aureola de invicto en casa en esta temporada y llego a 15 éxitos, por una derrota, contando todo el calendario.

La victoria fue a la cuenta de Omar Basulto, quien lanzó cinco entradas de relevo al abridor Aldo Salinas. Basulto engomó a ocho. Andrés Aké bateó jonrón de dos carreras ante Salinas en la segunda entrada.

Arredondo, clave

Alan Arredondo mostró su experiencia en un turno clave, como emergente, y con sencillo con casa llena remolcó dos anotaciones para conducir la victoria de los Cachorros en el campo “Dr. Juan Rivero Alonzo”, 3-2.

Con el marcador 2-1 a favor de Tizimín en la parte alta de la sexta tanda, el abridor y derrotado Guillermo Figueroa se metió en serios apuros y permitió que la casa se llene.

José Caballero, piloto cachorro, jaló de la banca al menor de los Arredondo y el experimentado guaymense sacó un batazo a tierra de nadie por el izquierdo, bueno para dos registros.

José Gutiérrez lanzó para seis imparables en siete actos y se anotó la victoria. Las dos últimas entradas las retiró Jorge Rivera, sin admitir incogibles y adornando esa labor con tres chocolates.

A Figueroa le siguieron Miguel Herrera y Dustin Heredia.