“Se fue en un abrir y cerrar de ojos. Pasó volando el tiempo”, dice Miguel Berchelt.
Hoy, el monarca de peso superpluma del Consejo Mundial de Boxeo celebra un año de haberse proclamado rey, venciendo en tórrido combate en Indio, California. En recta final de su preparación para la siguiente contienda, el campeón lo celebrará en lo que ha hecho durante largos meses: entrenar y entrenar. La pelea inmediata es el 10 de febrero en Cancún, donde defenderá su diadema de las 130 libras ante el filipino Carlo Magali.
No olvida el 28 de enero de 2017. Será imposible que se le vaya de la mente.
“Pues sin duda fue algo que siempre soñé. Para eso me preparé y le levanté todas las mañanas desde mi debut en el año 2010, siempre pensando en cómo se escucharía el ‘The new champion in The world…’”, relata el “Alacrán” desde Hermosillo.
“Cabe resaltar que yo ya era campeón mundial interino por la OMB, pero sin duda el cinturón que siempre quise tener fue el del Consejo Mundial. Y más de la manera en la que se lo arrebaté al “’Bandido’ Vargas, un gran campeón hasta ese entonces”, expresa Miguel, quien defendió posteriormente su cetro ante el japonés Takashi Miura en Inglewood.
Su apoderado, el empresrio yucateco Mario Abraham Xacur, igual recordó la efeméride. “¡Qué bárbaro! Estabam mis nervios…”
Berchelt seguirá por una semana más en Hermosillo, donde entrena a las órdenes de Alfredo Caballero, antes de viajar a Cancún para cerrar su preparación.
“Estoy motivado para mi siguiente pelea, en mi tierra, ante mi gente. No voy a defraudarles”, dijo el monarca ayer en una charla con el Diario. “Siempre soñé con una oportunidad como esta: pelear en mi casa siendo campeón del mundo”.— Gaspar Silveira Malaver
