Los mariscales de campo Nick Foles (9) y Nate Sudfeld (7) corren durante el entrenamiento de ayer de Filadelfia

Estados Unidos ama las historias de cenicienta, de aquellos que superan todo tipo de adversidades para salir de la nada y triunfar al final.

Ese sería el cuento de las Águilas de Filadelfia si hoy ganan el Super Bowl.

Los encargados de las casas de apuestas no creen que vaya a suceder y consideran a los Patriotas de Nueva Inglaterra —sí, de nuevo— como los favoritos.

¿Será posible?

El equipo dirigido por Doug Pederson ha exhibido el corazón de un campeón, al mantener su paso ganador a pesar de perder por lesión a jugadores clave como su quarterback Carson Wentz, candidato al Jugador Más Valioso, el tacle izquierdo Jason Peters, el apoyador Jordan Hicks y el corredor Darren Sproles.

“Es la mentalidad de que el próximo jugador en la lista tiene que desempeñar el trabajo”, dijo Pederson. “También significa que tienes algunos jugadores veteranos que mantienen el orden, que hay un buen grupo de entrenadores. Creo que es un reconocimiento a los jugadores y a todos los involucrados que puedan seguir adelante incluso ante tanta adversidad”.

Filadelfia no permitió un solo punto en la segunda mitad en sus dos partidos de playoffs. Anotó 31 contra la mejor defensa de la liga, y agregó un touchdown defensivo al apalear a Minnesota en el partido por el título de la Conferencia Nacional. Su pasador suplente, Nick Foles, no ha desentonado y jugó un partido espectacular contra los Vikingos.

Las Águilas pueden provocarle problemas a Tom Brady con su feroz línea defensiva, encabezada por Fletcher Cox. También cuentan con jugadores peligrosos en el juego por aire y el ataque por tierra.

Además, enfrentan a un Nueva Inglaterra que no ha sido tan potente como algunos de los otros equipos que Brady encabezó en sus siete Súper Tazones previos, de los cuales ganó cinco.

Pero no se deje engañar.

Todavía se trata de los “Pats”, probablemente el equipo más polifacético de la liga. Nueva Inglaterra parece que siempre tiene a mano una carta ganadora, y no necesariamente por el brazo de Brady, sino con una defensa que ha ido de menos a más durante la campaña.

Además, cuentan con la experiencia en el partido más importante del año, con 31 jugadores que estuvieron en el plantel que ganó el título el año pasado al remontar una desventaja de 25 puntos contra los Halcones.

“Sabemos de qué se trata, pero a fin de cuentas, tienes que salir y rendir”, dijo el apoyador Kyle Van Noy. “Así que en realidad no es una ventaja. Solo hay que jugar el partido, y estar listo para hacerlo al mejor nivel posible”, añadió el patriota.

Más valioso que nunca

Nueva Inglaterra no siempre lo hace en el “Súper Domingo”, o al menos no siempre desde el principio.

El mejor ejemplo son los primeros 40 minutos del Super Bowl pasado, en los que los “Pats” quedaron en desventaja de 28-3 ante Atlanta. Por supuesto, después Brady encabezó una remontada para la historia.

La única constante con los Patriotas es que suelen jugar Super Bowls apretados. La diferencia total en puntuación en sus siete partidos por el campeonato es de apenas 12 puntos: Nueva Inglaterra 169, oponentes 157.

¿Ganarán otra vez “por un pelo”, o Filadelfia tiene la magia para completar su cuento de hadas?

Todo se reduce a una cosa: cuál equipo tiene a Brady.

Todavía anoche, en la séptima edición de la gala “NFL Honors”, el legendario mariscal de campo ganó el tercer premio de Jugador Más Valioso de su carrera. Brady superó en las votaciones a estrellas como Wentz, quien tuvo una enorme temporada a pesar de la lesión, y el corredor Todd Gurley, nombrado el Jugador Ofensivo del Año.— AP

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