“¡Que lloren niños..!”
Ese es un grito de batalla del béisbol yucateco. Todo mundo lo identifica y lo relaciona con la pelota. Ayer fue escuchado en una grabación en la inauguración del Parque El Rey de los Deportes, ubicado frente al Parque Kukulcán Álamo, un escenario que rinde homenaje a los grandes de la pelota del Estado y a figuras de los Leones de Yucatán.
“Sintámonos orgullosos de nuestro béisbol. Es parte de nuestra esencia”, dijo la alcaldesa María Fritz Sierra mientras bajaba del estrado ubicado en el estacionamiento del Kukulcán, para caminar hacia la esquina de enfrente, acompañada por Wílliam Berzunza León y Juan José Pacho Burgos, dos yucatecos miembros del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano que siguen vivos, y cuyos bustos fueron abiertos públicamente junto con los de otros tres jugadores de esta tierra.
A un costado, en bronce, aparece una estatua de Miguel Echeverría Ontiveros “Miguelito, El Rey de los Pastelitos”, otro símbolo de Yucatán, dentro y fuera de los campos de pelota. Con Berzunza y Pacho están los bustos de los expeloteros Julio Molina “El Diamante Blanco” y Fermín “Burbuja” Vázquez, y Jorge Blanco Martínez “George White”, desaparecido locutor de los Leones y también inmortal.
Una gran cantidad de personajes del béisbol local acudió a la apertura de este pequeño museo, que simula un diamante con pasto artificial, y al fondo, en los “jardines”, muestra los bustos. Abajo, “al pie de la cerca”, están las placas con diez peloteros cuyos números han sido retirados por los Leones a lo largo de la historia.
“¡Qué te puedo decir! Es hermoso sentirse así, sobre todo en vida, emocionante que mis hijos hayan estado presente”, dijo Pacho Burgos, quien reside en Mazatlán actualmente y llegó a la ciudad especialmente para la ocasión. El extorpedero hizo un señalamiento especial: mencionó “a mi amigo Mauricio Vila, gran aficionado al deporte y al béisbol, porque de él salió esta iniciativa para honrar a los beisbolistas”.
“Queremos que este parque sea una parada obligada para los aficionados que vengamos al juego de pelota. Ver a las glorias de nuestro béisbol primero y después a los Leones”, dijo Asís Cano Cetina, director de Desarrollo Humano del Ayuntamiento, carpeta que agrupa al deporte para la Comuna.
Muy emocionado, Wílliam Berzunza destacó que “uno piensa que estos momentos no llegarán, pero cuando los vives, te cargas de emociones”. El inmortal mexicano, su hermano Crescencio, además de Carlos Paz González, reconocido expiloto de los Leones, y Leonel Aldama “El Coronel”, estaban muy contentos por lo vivido en esta jornada memorable para los amantes del pasatiempo.
La familia de Ray Torres, cuyo número está retirado por los Leones y aparece en el diamante, hizo acto de presencia, como los de “Miguelito”, junto a quienes la alcaldesa Fritz Sierra activó la grabación con que abrimos esta reseña.
Fue uno de los momentos cumbre de esta jornada que, para el béisbol, fue memorable. Cinco bustos de los inmortales yucatecos, más cuatro placas con números retirados de otros integrantes del Salón de la Fama, Mercedes Esquer Llanes; Héctor Espino González; Fernando Valenzuela y Raymundo “Ray” Torres Ruiz, cuyos números han sido retirados por los Leones, además de los de Luis “Rayo” Arredondo, Oswaldo Morejón, Ricardo Conde Hernández (fallecido), Fernando Villaescusa Elías (fallecido); Leonel “El Coronel” Aldama Rosel y Carlos Paz González.
Y la estatua de “Miguelito”, autoría de Reynaldo Bolio Suárez “Pacelli”. Como dijo la abogada Fritz Sierra, una softbolista en su juventud en Yobaín y apasionada del béisbol, “un grand slam”. Para los inmortales y los aficionados a este deporte.— Gaspar Silveira Malaver
