Después de exponer deficiencias del nuevo Hospital Agustín O’Horán, en una transmisión radiofónica y televisiva de alcance nacional, Abril Ceballos Rosado sufrió amenazas, pero también promesas de “las perlas de la Virgen” de parte del director general del IMSS-Bienestar, según su propio relato.
Abril es hija de María Rosado, quien, como publicamos, ingresó al antiguo Hospital O’Horán el 17 de mayo pasado y una semana después fue trasladada al nuevo centro hospitalario, ubicado en el sur de Mérida.
A pesar de que requería la amputación de un pie, esta intervención no se podía hacer porque, de acuerdo con la hija de la paciente, no había médicos para ello y durante la espera la extremidad se fue infestando de gusanos.
Después de la difusión, al quirófano de manera inmediata
Finalmente el pie fue amputado ayer, poco después de que el caso fuera expuesto en el noticiario matutino que conduce la periodista Azucena Uresti.
En ese programa, Abril Ceballos relató que su madre, quien padece diabetes, ingresó al hospital por una lesión en el pie y nunca recibió atención adecuada, ni en el antiguo ni en el nuevo O’Horán, y la “curación” de la herida se hacía solo con agua y jabón y luego se le aplicaba una sustancia contra infecciones.
La mujer lamentó que el nuevo hospital Agustín O’Horán inaugurado hace tres semanas no sea “como lo pintan”, no tenga un médico angiólogo –esto frenaba la atención de la paciente– ni material de curación y medicamentos, y que solo operen dos de los 17 quirófanos que se presumen.
Intimidación del jefe de enfermería, por supuestas grabaciones
En plática con Diario de Yucatán, Abril Ceballos manifestó que poco después de difundirse la entrevista en cadena nacional se presentó ante ella el jefe de enfermería del hospital, a quien identificó como Andreé Puerto, quien la acusó de estar videograbando en el edificio y la amenazó con tomar medidas en su contra porque eso está prohibido.
La entrevistada precisó que la única persona a quien ha grabado es su madre, pero solamente para tener la secuencia gráfica de la lesión al darse cuenta de que no había una atención adecuada. Eso le permitió documentar la evolución de la herida.
“Él vino a pedirme que no estuviera grabando, que la próxima vez me mandará a las autoridades pertinentes porque estoy en un hospital donde la gente se está recuperando y que los mismos pacientes se están quejando de que los estoy grabando, pero la única persona con quien lo he hecho es mi familiar”, recalcó.
A fin de cuentas, como indicamos antes, se dispuso la amputación del pie necrosado, lo cual lleva a Abril Ceballos a preguntar: “¿No qué no se podía? ¿No que no había un médico especialista (en esa área)”?

Otra cara de la moneda: visita del director de IMSS-Bienestar
El contraste vino después. De acuerdo con la mujer, cuando ya su madre había sido intervenida quirúrgicamente se presentó ante ella Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar, “para prometerme las perlas de la Virgen”. Lo acompañó la directora del nosocomio, María Teresa Zapata Villalobos.
Indicó que el funcionario, de cuya visita a Mérida no hubo un reporte oficial, le dijo en tono amable que en adelante estará muy pendiente del caso de su mamá y hasta le ofreció “una pensión y no sé qué más y también a mí”.
El doctor Svarch le aseguró que todo estará bien y que se mantendrá a la paciente en las mejores condiciones posibles.
Esto, precisó la entrevistada, sucedió cuando la señora Rosado estaba en cama recuperándose de la cirugía, todavía bajo los efectos de la anestesia.
No acepta que le estén “echando la culpa”
Las advertencias que le formuló el jefe de enfermeros no fueron los únicos “avisos” rudos. Explicó que otras personas del mismo hospital, que no identificó, se le acercaron cuando su madre estaba en el quirófano para decirle que no hubo negligencia y que ella es culpable porque no aceptó que se hiciera la amputación en el momento oportuno.
“Me están echando la culpa cuando la amputación fue lo que se exigió desde un principio, porque yo sabía que no había otra opción”, añadió. “Ya lo había hablado con la doctora Ríos, quien me avisó de la situación, pero no le hacían nada a mi mamá… Ahora salen con que yo tengo la culpa y se quieren lavar las manos”.
También en las redes sociales recibe advertencias y presiones
Abril Ceballos dijo que está consciente de que las presiones son resultado de la difusión de su caso, que ella también expuso en las redes sociales.
Precisamente en las redes sociales también ha recibido mensajes nada amistosos, según explicó, y se ha visto en la necesidad de restringir sus cuentas,
“Me están diciendo que estoy mal porque estoy contra el gobierno y que el gobierno me va a aplastar”, apuntó. “Eso, obviamente, es para meterme miedo. Quiero que quede claro que si a mí o a mi mamá nos llega a suceder algo, será culpa de ellos, de las autoridades”.
Nada de tintes políticos: “Es demasiada negligencia”
Más adelante subrayó que sus señalamientos no tienen tintos políticos porque ni cree en la política ni es “de PAN o de PRI”, pero sí conoce cómo se manejan algunos asuntos médicos del Hospital O’Horán porque hace aproximadamente un año su madre también estuvo internada en ese nosocomio, por otra causa. En esa ocasión fueron seis meses.
“Yo conozco a casi todos los médicos y tuve muchos problemas con ellos desde que estaban en el otro hospital (el de la avenida Itzaes)”, continuó. “Lo que pasa es que nunca lo hice público, pero esta vez ya es demasiada negligencia”.

DECIR LA VERDAD NO PECA, PERO COMO INCOMODA Y SOBRE TODO CUANDO ES CIERTO Y LO QUE ESTA A LA VISTA NO SE PUEDE OCULTAR. NORMALMENTE VAN A BUSCAR CULPABLES Y NO VAN ACEPTAR SUS RESPONSABILIDADES. LO QUE SÍ NO PUEDEN DECIR ES QUE EL HOSPITAL ESTE AL 100% PORQUE ESO YA SERÍA MUCHO DESCARO.
A disfrutar lo votado