Los Leones presentan mejores armas, pero mayores obligaciones para coronarse
¿Favoritos los Leones por ser superlíderes? ¿Favoritos los Tigres por dejar fuera a los poderosos Diablos Rojos?
Una Serie de Campeonato llena de argumentos para considerarla como una batalla de pronóstico reservado enfrentará desde hoy a los Tigres de Quintana Roo y los Leones de Yucatán. Los primeros dos partidos se realizarán en el Parque Kukulcán, la Serie se trasladará a Cancún para los juegos 3, 4 y 5, en caso de ser necesario, y si se requiere, la confrontación regresará a Mérida para el fin de semana.
Presentamos un breve repaso a lo que se podrá encontrar en un Tigres-Leones de auténtico clásico:
PITCHEO: puede dominar la escena. Los Leones cerraron la campaña como el mejor equipo de la Liga Mexicana y en parte fue por sus abridores. Los Tigres llegaron a los playoffs de la Zona Sur en tercer sitio, y también se debió a su cuarteto de abridores. Si se buscan fisuras, Pablo Ortega podría ser una de los Tigres, por ser el de menor aporte de los cuatro anunciados por Tim Johnson, pero la experiencia del veterano “Maestro” puede ser fundamental. En la otra cueva, Yoanner Negrín no tuvo la mejor de sus temporadas en efectividad, pero ganó lo que tuvo que ganar. Jonathan Castellanos trastabilló en la primera ronda y la responsabilidad quedó en todo el torneo en José Samayoa. Carlos Frías es un volado para Yucatán.
BULPÉN: Tal vez sea uno de los puntos más fuertes de los Leones, en profundidad. Para el relevo intermedio Andrés Ávila y Ronald Belisario tienen potentes brazos y para cerrar, nada mejor que Chad Gaudin. Los Tigres no tienen tanta fuerza en ese rubro. Cuentan con un gran cerrador como Raúl Barrón, pero el problema puede presentarse antes de llegar a la novena entrada.
OFENSIVA: Del segundo al sexto (Ibarra, Juárez, Charles, Valdez y Heras) pueden volver loco a cualquier lanzador. “Pepón” y “Cacao” fueron dos de los mejores artilleros de la temporada y Charles se asentó al final. Los Tigres tienen una buena base, alineación respetable, pero con bateadores que no terminaron de despuntar en el torneo, como “Chispa” Gastélum, Manny Rodríguez, José Amador. Pero son de sumo cuidado. ¿Cuál será el paso puede tener quien vivió encendido y se apague, y el que llega motivado para encenderse y lo logre?
DEFENSIVA: Los Leones cometieron demasiados errores en el rol regular, pero en la última semana y en la primera del playoff se entonaron y las pifias desaparecieron. El mánager Roberto Vizcarra habló de concentración total y lo consiguieron. Los Tigres presentan una defensiva de muchísimo respeto. Gastélum es tal vez el mejor segunda base mexicano. Manny Rodríguez es infielder y está en el jardín izquierdo. “Cacao” mejoró considerablemente en ese sector, y Sosa-Heras, con Harris-Bourgeois, forman dúos sensacionales en los otros lados de la pradera.
BANCA: José Juan Aguilar podría ser titular en cualquier lado y detrás suyo están Diego Madero, Sergio Contreras y Enrique Hernández. Los Leones parecen tener ventaja en ese renglón.
DIRECCIÓN: Tim Johnson es un viejo zorro del béisbol. Ha sido campeón en verano e invierno, y su experiencia de trabajar en equipos de Grandes Ligas puede ser fundamental. Pero nadie conoce a estos Tigres como Roberto Vizcarra, quien los dirigió hasta el año pasado. Ambos tienen metas distintas: Johnson con un equipo que no estaba presupuestado de inicio para llegar a esta instancia. Pero varios cambios de piezas modificaron la intención y aquí van los bengalíes. Vizcarra con los Leones tiene una obligación, más que una meta: ganar el campeonato. Tres fracasos de los melenudos en tres años seguidos han hecho que duela tanto lo vivido. Y lo sabe: no coronarse sería un fracaso para él, para la organización y la afición. Y Fracaso estrepitoso.
LOCALÍA: Abrir en casa puede ser fundamental para los Leones. Y también, si la serie se extiende, cerrarla de locales puede ayudar en gran forma. Y el respaldo del Kukulcán, lleno, puede ser otro punto a favor.
INTENGIBLES: Están más obligados los Leones a ser campeones. Por presupuesto, por róster, por fracasos recientes.
PREDICCIÓN: Leones, en seis juegos.— Gaspar Silveira
