Ningún campeón del mundo se le cruza antes de semifinales
Para una selección que vivió una inusitada crisis al umbral de su debut, España no puede más que relamerse con la suerte que ha tenido en la Copa del Mundo.
Pero es un equipo vulnerable.
Su primer pulso en la etapa de eliminación directa será hoy ante Rusia, una frágil anfitriona. Los rusos arrancaron a paso redoblado su Mundial, con victorias resonantes ante Arabia Saudita y Egipto, pero Uruguay les bajó los humos con una goleada 3-0.
Los campeones de 2010 quedaron en la llamada parte amable del cuadro de la segunda ronda. Mientras que en la otra parte se concentraron selecciones que entre sí acumulan 10 títulos, España quedó encarando a un lote con menos cartel en el que la única que se ha consagrado antes fue Inglaterra; y eso fue hace más de medio siglo.
Podría decirse que el local se da por satisfecho por alcanzar esta instancia tras todo el pesimismo previo que apuntaba a que se convertiría en el segundo anfitrión —como Sudáfrica en 2010— en quedar fuera tras la primera fase.
Su delantero Artem Dzyuba admitió que ya cumplieron con la “tarea mínima” y que ahora el objetivo es obrar un “pequeño milagro” ante España.
España prevé que Rusia acumule jugadores en sector defensivo. Y, por lo tanto, la velocidad y el ataque constantes serán cruciales para “La Roja”. Uno de los jugadores de los que dependerá el campeón mundial de 2010 para penetrar el bloque defensivo ruso es David Silva.
Ya marcó con España en la victoria de 3-0 sobre Rusia en las semifinales de la Euro de 2008, la última vez que ambos conjuntos chocaron en un encuentro oficial.
“Contra nosotros los equipos cambian y se meten muy atrás”, comentó Silva. “Tenemos que jugar muy rápido”, añadió el astro del Manchester City.— AP
