Fiesta en el mar
Uno de los eventos esperados de la temporada veraniega está listo para abrir su fiesta.
La novena Copa Sherwin Williams arrancará este sábado frente al Puerto de Abrigo de Yucalpetén, en una colorida festividad que puede apreciarse desde la costa. Un total de 22 embarcaciones se han inscrito, divididos en tres categorías: la J24, una de las principales del velerismo mundial; yates y trimaranes. En disputa estará la Copa “Alfredo Dutton”, que se entrega a quien la gane tres veces.
Uno de los principales promotores del velerismo en Yucatán, el ingeniero Carlos Ancona Riestra, es el director de la Copa Sherwin Williams. Navegante y apasionado de este deporte, ha estado presente en todos los años que lleva esta prueba. Recuerda que, en la primera edición participaron 16 o 17 veleristas, pero “ahora ya hay inscritos 22 y todos los barcos son de aquí porque no es fácil transportarlos y moverlos, es costoso, aunque sí han llegado veleristas de otros lugares que se integran a las tripulaciones”.
Entrevistado en sus oficinas de Constructora Proser, el prpofesional explicó que la competencia es sencilla: se colocan unas boyas, ancladas en el mar, hay una línea de salida y las boyas muestran la pista a seguir y hay que dar el recorrido marcado por ellas. El que llegue primero es el ganador. Es, sin duda, en una competencia de velocidad.
“¿Cómo llegar a la boya? , ¿cuál es la estrategia? ¿cómo responde el barco? Ahí viene la destreza, el trabajo en equipo, el funcionamiento, el desempeño del barco, el oleaje y demás”, dijo el también navegante, ganador en una ocasión de la Copa.
Como en todo, dijo, hay riesgos y aquí el principal es el de voltearse. Detalló que cuando el viento es muy fuerte y se hace una mala maniobra, el barco se voltea momentáneamente, pero vuelve a su posición por el efecto péndulo que tienen abajo. “A veces en malas maniobras algún tripulante se cae y por eso usamos chalecos”, precisó.
La Copa Sherwin Williams, que tiene como presidente a Hernán Evia Góngora, distribuidor de la marca en la Península, tiene trofeos para cada categoría “y todos navegamos para divertirnos y ganar el trofeo. Tenemos un trofeo especial, que es la Copa Alfredo Dutton, que es el que gane tres veces”, dijo el entrevistado, quien indicó que por ahora sólo hay dos barcos que se la podrían adjudicar. Uno es “El Botellón”, capitaneado por Valerio Parboni, que ya tiene dos victorias y lleva muchos años navegando, unos 30, y viene de Valle de Bravo. Comentó que otro que está manejando muy bien es Tomás Dutton, de una familia de grandes veleristas y que ganó la pasada regata.
“Ahí está los dos principales favoritos. Mi barco, ‘El Filibustero’, va un poco atrás, pero con chance damos la sorpresa. He participado en las nueve ediciones, y tengo una Copa”, comenta.
En la charla, relata su vida y afición por el mar: “Empecé con esto a los 36 años, cuando me aficioné al mar y la vela. Entré directo a los yates, no tuve la oportunidad como los muchachos que comiencen con los veleros pequeños”, relató el ingeniero.
Y todo fue, señala, porque “entré buscando una actividad que realmente me relajara el fin de semana y me hiciera olvidar los pendientes del trabajo, y en ella lo encontré, pues acudo al mar y la vela y se me olvida todo. Luego el lunes llegas renovado para atender esos pendientes. Me gusta la sensación de libertad, de conducirte con el impulso del viento, de estar flotando, no hay ruido de motor, a tu alrededor solo está el mar y tú vas guiando la vela con el timón, y si estás bien acompañado por amigos o tu pareja, mejor”.— Luis Alpuche Escalante
