A 12 años de polémica decisión que se tomó con ayuda de la TV
Doce años después, Horacio Elizondo relató para FIFA.com cómo vivió la jugada que no sólo marcó la final del Mundial 2006.
“Y ahí aparece Luis Medina Cantalejo, que fue el cuarto árbitro, que me dice: ‘terrible cabezazo del 10 de los blancos… me dijo; ‘cuando lo veas no lo vas a creer’”. recordó el ahora exsilbante de Argentina.
¿Fue ese un anticipo —entonces ilegal— del VAR (videoarbitraje)? ¿La primera ocasión en la que se utilizaron las imágenes de televisión para sancionar una jugada que no había visto el árbitro? Según los franceses sí y, por lo tanto, no debía haber sido atendida.
Medina Cantalejo, que oficiaba como cuarto árbitro, negó siempre que hubiese recurrido al monitor que tenía a pie de campo para ver la agresión. Elizondo, en ese momento, se acercó a la banda, hacia donde estaba el asistente Darío García, y, tras asentir, se fue directo hacia Zinedine Zidane con la tarjeta roja en la mano.
Más de un decenio después, el exárbitro aceptó que la consulta al asistente fue un pequeño “teatro”, porque en realidad se había enterado por el cuarto juez.
La conmoción fue tremenda. ¿Qué había ocurrido para que, de forma súbita, fuese expulsado el mejor jugador del Mundial.
Prácticamente nadie en el campo se dio cuenta de lo que había ocurrido en aquel minuto 107 de la final que disputaron Francia e Italia, en el Estadio Olímpico de Berlín, el 9 de julio de 2006.
Acto seguido, en los videomarcadores se vio la jugada repetida: cómo Zinedine Zidane regresa hacia su campo al trote hablando con Marco Materazzi. De pronto, se da la vuelta y le propina un cabezazo en el pecho al central italiano, que cayó desplomado. El legado de Zidane no quedó manchado pese a la agresión, pero a Francia se le escapó el título, pues no tuvo a su astro en los penales.— EFE
