Deportistas especiales

 

Homenaje a José Maldonado de Regil, con más de 30 años dedicados a promover el apoyo a Olimpíadas Especiales

Una enorme lista, como pergamino de una trayectoria de logros y metas alcanzadas, leyó Andrés Novelo Mena al hacer referencia de lo que Olimpíadas Especiales en Yucatán ha alcanzado.

Más que triunfos en los escenarios deportivos, puede decirse que los objetivos de José Maldonado de Regil trascenderán por lo que la sociedad yucateca, y los niños con discapacidades, son hoy en día. El precursor de Olimpíadas Especiales en Yucatán, se llevó algo que quizá sea más valioso que una medalla de oro: el reconocimiento de quienes están involucrados en la atención al deporte de personas con discapacidad. Una placa entregada por el gobierno del Estado por más de 30 años de labor en pro de Olimpíadas Especiales y las sentidas palabras de atletas, padres de familia y autoridades sellaron la reunión de homenaje, ayer en el IDEY.

“Me siento afortunado de haber contribuido en algo. Tocamos puertas, caminamos. Tener una hija con discapacidad me llevó a ser parte de este programa. Y espero que los que vengan ahora puedan tener la sensibilidad”, dijo Maldonado de Regil, cuya hija Carmen María, que consideró que tuvo crecimiento desde que está en Olimpíadas Especiales, aprendió y convivió en diversas competencias y en la sociedad en general.

Juan Sosa Puerto, director del IDEY, reconoció la labor del señor Maldonado de Regil, y la gimnasta Asherat Ceja Pliego le entregó también un diploma, cuyo mensaje le leyó al micrófono, mostrando la habilidad lograda con base en la atención brindada por instructores y el desarrollo familiar.

“Son personas muy especiales, capaces y dispuestas. Necesitan que se abran más puertas”, dijo Ramón García Medrano, quien fuera entrenador de Olimpíadas Especiales en Yucatán.

Los padres presentes elogiaron también lo hecho por el expresidente de esta especialidad. “No los niños, no los deportistas, no los papás. La sociedad yucateca es la que estará siempre agradecida por esta labor, incansable, increíble por todo lo alcanzado”, dijo Demetria Sosa Flota, mamá de Melissa Báez Sosa, gimnasta. “La gestión muchas veces es lo más importante y José lo hizo de manera desinteresada”, dijo Ana María Castro Díaz, entrenadora de gimnasia.

“Todo empezó cuando toqué la puerta de un gran amigo, que hoy está enfermo, pero que fue fundamental para que llegáramos a todo esto: Beto Ponce (Alberto Ponce Gutiérrez). Hoy, estamos aquí en gran parte porque con su apoyo dimos los primeros pasos. Y hay que seguir dando pasos”.

Su hija, Carmen María Maldonado Garza, y Melissa Escamilla, han escalado peldaños representando a Yucatán y a México en eventos internacionales, y pronto, en marzo próximo, habrá una nueva aventura: Abu Dhabi espera a los yucatecos de bochas en la Mundial.

“La historia se seguirá contando, y tendrá a José Maldonado de Regil como alguien fundamental para las Olimpíadas Especiales”, dijo la doctora Concepción Ramírez Murillo, parte del cuerpo médico. En el “gracias, papá”, de Carmen María, y “gracias, don José”, de Asherat lo resume todo.— Gaspar Silveira Malaver

 

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