Ocho serán los equipos que se disputen el trofeo del Apertura de la Liga MX

Corona en disputa

Se repite hasta el hastío que la liguilla es otro torneo y hoy esa frase toma una nueva dimensión.

Cualquiera puede ganarle a cualquiera en México, eso es un hecho, pero en la actual “Fiesta Grande” del Apertura 2018 esto toma un nuevo sentido.

Un ejemplo contundente es que, en cualquier balompié, el líder saldría como favorito claro y solamente una tragedia haría que el octavo clasificado pueda vencer.

Aquí, durante la temporada regular, los Gallos Blancos del Querétaro sorprendieron a la Máquina y la vencieron.

Curiosamente, el Cruz Azul solamente perdió en contra de uno de los equipos que se metieron a la liguilla y esos fueron los dirigidos por Rafael Puente del Río.

La de la Máquina será una doble batalla por donde se le vea.

La corona, esquiva por casi 21 años —si se habla de torneos el número impacta más— se vuelve aún más si se toma en cuenta ese estigma con el que llegan siempre los líderes en el torneo mexicano.

No hay, sin embargo, pretextos para el Cruz Azul. La Máquina entrena para abrir hoy a la liguilla y con ella se abren programas de edición listos para desenfundar la carretada de memes por si los celestes caen ante los Gallos Blancos. O en semifinales… O en la final. No hay de otra para los cementeros.

El Querétaro peleó en la última fecha y se encontró de rebote la clasificación. Son, ahora mismo, el equipo de los que no llegaron. Si le preguntas a algún aficionado de los 10 equipos eliminados, la gran mayoría te hablará de los Gallos como su, literal, “gallo” para quedarse con la corona. La simpatía por la “Cenicienta” no falla.

Con todo y Miguel Herrera, que con sus declaraciones y decisiones se ha echado encima a un amplio sector del americanismo, las Águilas salen con esa etiqueta de siempre. Son contendientes por su estirpe y plumaje, además de un plantel que tiene mucho para cortar.

Poco se habla del vilipendiado Toluca.

El chiste recurrente en redes habla de ser un equipo gris, sin chiste y que casi nadie conoce. Con todo y eso, las once coronas de Liga que tienen para presumir los hace serios candidatos siempre que se paren en la liguilla.

Hoy tal vez no tuvieron un cierre como su entrenador Hernán Cristante hubiera querido, pero si un tipo que derrama talento como Rubens Sambueza sale enchufado —además de motivado por jugar ante su “ex”— todo puede pasar.

Diego Alonso, entrenador del Monterrey, tiene a disposición de un plantel talentoso. En la mente está la única valla para los Rayados. Esa que no han podido saltar y han terminado perdiendo finales muy dolorosas.

Enfrente, Santos tuvo un inicio tormentoso después de probar las mieles del campeonato.

Corrieron por un problema interno al entrenador que les puso la corona, Robert Dante Siboldi y dejaron a Salvador Reyes en el timón.

Inteligentemente, “Chava” no le movió y el equipo caminó muy bien. Hoy, el bicampeonato no suena descabellado.

En el papel, el tercero debería ser favorito ante el sexto lugar.

Los partidos hay que jugarlos, pero los Pumas, para su infortunio, se volvieron a encontrar a Tigres, esos que los traen de “hijos” cuando se habla de la eliminación directa.

Los norteaños, además, tienen a un Andre Pierre Gignac en forma.

Solo queda que la pelota ruede.— MIGUEL CALDERÓN L.

 

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