El mexicano, ayer a hombros en la Plaza México
José Mauricio se ganó a pulso salir en hombros por la Puerta Grande de la Plaza México, pues la tarde de ayer exhibió dos caras: la naturalidad, la estética, el temple y la verticalidad en la dulce faena al enclasado y muy buen tercero; y el valor, el poder y la entrega frente al exigente y difícil sexto, que le propinó una voltereta al matar.
Una emotiva tarde que el torero comenzó entre lágrimas (ya desde el paseíllo) y que finalizó al borde del llanto al ver que se le concedían las dos orejas tras dar una vuelta al ruedo en su primer turno. Una paseó Fermín Rivera por una faena de clase al buen quinto de Barralva, un encierro serio y bien presentado de juego variado con el que David Fandila “El Fandi” no tuvo opción.
Alto de agujas, al castaño sexto le faltó mayor entrega en el capote. Empujó con fuerza en el peto y se lució el picador en un buen puyazo. Buen y torero quite por navarras de José Mauricio.
Se dobló con él con poder José Mauricio al iniciar la faena, en un inicio emocionante ante un toro exigente. Fue volteado durante la faena y después, en la estocada, saliendo rebotado y recibiendo una tremenda paliza. Quedó noqueado y fue llevado a la enfermería, para después volver por sus dos orejas que se había ganado a ley.— CON INFORMACIÓN DE MUNDOTORO
