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La Meridana, con un tercer choque en la Morelos

La jornada no abrió nada favorable  para los Senadores. Un final desafortunado de primer juego suspendido el día anterior y su abridor estelar con algunas dificultades de control en el arranque del segundo.

Pero finalizada la maratónica sesión beisbolística, vuelven a casa a buscar el triunfo que les reafirme en el trono de la Liga Meridana de Invierno.

Con violento ataque de tres registros, los Azulejos se agenciaron 15-12  el primer choque, poniéndose a un paso del cetro. Pero Antonio Guzmán se asentó hasta lanzar primorosamente y los Senadores cuajaron dos racimos de cinco carreras para ganar por paliza 11-4.Y nada para nadie. Habrá un tercer duelo para conocer al monarca de la décima edición de la Meridana, que hoy, en la Morelos, alzará el trofeo.

Los Azulejos tuvieron el momento anímico. La victoria del juego inicial les ponía en situación de privilegio, pero, como hace dos años ante Pacabtún, no pudieron rematar en su propia casa.

Guzmán, con poderosas rectas medidas hasta en 95 millas por la pistola del scout Juan Carlos Uribe, les dio de comer en la mano. Pelota de tres hits y 12 ponches en ocho actos en un escenario que es un auténtico paraíso para los jonrones.

“Caímos en el punto anímico, pero por fortuna pudimos salir rápido. En una serie corta que va de esta forma, es importante recuperarse”, dijo el de República Dominicana.

Y fue entonces que los Azulejos dejaron ir la gran oportunidad. Con un lleno impresionante en el “Sansón” Novelo, fue la novena de la Morelos la que, guiada por Guzmán y encendida por el fusil experimentado de Luis Borges, hizo la fiesta en el diamante. Porque los aficionados hicieron una enorme entrada en las atestadas gradas del campo de la popular colonia sureña.

Fue una pena que no supieran darle respaldo a una sólida, muy aplaudida labor del jovencito Rómmel Matos. Se fue en la sexta con apenas una carrera admitida. Pero Borges aprovechó la experiencia para sacudir a todos. Encontró, con las bases llenas, una pitcheada franca de otro recluta, Iván Solís, y su grand slam al central, fue un balde de agua helada.

No pudieron los Azulejos venir de atrás. Guzmán no lo permitió. En las pocas ocasiones de peligro, la defensiva le tendió la mano. Y eso no sucedió con los Azulejos, que cometieron tres errores. Ya ante los relevistas cuajaron otro racimo de cinco registros en la séptima para poner holgado el score.

“No hay equipo pequeño. Ellos están acá por sus méritos y también quieren la corona. Pero hemos trabajado  para ganarla y creo que merecemos lograrla”, dijo Borges, quien tuvo una jornada de cuatro hits y cinco producidas, con todo y que el sábado salió con un tirón y ayer no estuvo en la reanudación. “El ímpetu por ganar, el hambre de triunfo, es algo que nunca pierdo y en este equipo se vive siempre así”, agregó.

A Guzmán, quien llegó a retirar a nueve en fila, le rompió la lechada Jorge Tartabull con jonrón de dos carreras en la sexta y ante el relevista Alfredo Chan los Azulejos timbraron dos veces en la novena, por bambinazo de Rainier Aguilar, que hizo más decoroso el score.

Los Azulejos guardaron la fiesta que se presagiaba por como arrancaron el domingo, cuando Luis Medina bateó jonrón al abrirse la 12a. entrada y Armando Manzanilla remolcó dos más con un “podridito” con las bases llenas. Jahir Rodríguez, con dos en base, ponchó a tres para despachar la parte baja y preservar el triunfo.

Ahora los emplumados viajarán unos cuantos kilómetros al Oriente para buscar la ansiada corona, ante un equipo armado para continuar en el trono. Difícil aventura para los dos, en un “San Lunes” de béisbol en la Morelos para ver el desenlace de una serie final de mucha intensidad y espectáculo.— Gaspar Silveira

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