La Fiesta se encuentra golpeada por el coronavirus

La contingencia ha golpeado con todo a la Fiesta

Amigos aficionados…

Recién publican en Europa que hay perdidos 90 festejos en España y Francia y en Península Taurina nos habla Mauricio Perera de una gran cantidad de tardes que se han ido al caño en ruedos de Yucatán y Campeche.

Esto está siendo peor de lo esperado. No hay freno para la contingencia. Ni forma de decir que habrá algo que apoye causas perdidas.

Pero de tragedias y frustraciones se ha levantado la Fiesta una y otra vez. En lo humano ha golpeado aquí y allá, llevándose a gente muy querida, toreros, ganaderos, empresarios y gente de las artes, como la semana pasada con el decano de los matadores, Manolo Navarro, y hace unos días a Luis Enrique Aute, un compositor español que plasmó en el pentagrama y la guitarra letras y claves inolvidables.

Igual en lo de la literatura, que es de allí donde robo estas letras que me dan un golpe en lo anímico, pero para seguir pensando en la defensa del toro, que es algo que nos tiene tan vivos en el espíritu: “Si se acaba esto, qué hacemos con Goya, ¿prohibimos su ‘Tauromaquia’? Y con Picasso, ¿eliminamos el toro de su ‘Guernica’? Y con Ortega, Bergamín, Lorca, Hemingway, Welles, Bizet, Blasco Ibáñez…”

Declamar un universo de situaciones de esta lírica. Y cuando lo dijo en vida fue cuando los antis estaban con todo, y los taurinos nos quedamos de brazos cruzados.

Esto de la tauromaquia es de apasionamientos, que no de fanatismos. Y es eso lo que lleva a uno, o a muchos, a vivir pensando en la grandeza de lo que nos regalaron nuestros ancestros. No hablo de los de España o Francia, sino me refiero a los que estamos aquí. Porque construir esos monumentos de palo y guano para cada semana de feria en nuestros pueblos para sus fiestas patronales es eso precisamente: pasión. Y esa pasión lleva a enamoramiento, a cultura y reciprocidad de lo coloquial al arte y lo pagano. Mi pueblo no tendrá su fiesta por San Bernardino en mayo, donde se preparaba una fiesta en grande como cada mayo en Tixkokob. Pero la ilusión sigue para el ciclo que viene. Yo sé que esto será mejor cuando el nubarrón de tormenta desaparezca en primavera.

Y también, desde el encierro forzado, vi a Florencio Fernández, mundialmente conocido como “Florito”, que dijo a Manolo Molés que no fue matador de toros porque le faltaba ese “algo” que se necesita para poder llegar a donde alcanzaron a estar sus compañeros de entonces. Porque, le dijo igual, “en el mundo del toro hay espacio para todos”.

Un poema de frase que no fue de ninguna de las joyas de los grandes. Fue del famoso mayoral de la Plaza de Las Ventas.

Refiriendo a Aute, cuando esto acabe, que el sol que ahora sale pero no a todos les da, ilumine las tardes de sol, sangre y arena en todos los rincones del universo. Porque, de verdad, el mundo tiene espacio para todos prácticamente.— GASPAR SILVEIRA MALAVER

 

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