En el béisbol no se sigue solo el reglamento oficial
A lo seguro, quizá sean muy pocos los que conozcan la primera regla del béisbol. Habrá quienes conocen a fondo de este pasatiempo y puedan tener amplia sapiencia sobre el libro de reglas.
Pero quizá muchos tengan más en mente, a lo rápido, las famosas “reglas no escritas”. Esas, en lo habitual, representan más valor en lo “lógico” porque todos están preparados para lo que venga. Lo demás, trabajo del umpire o del anotador.
Existe toda una subcultura de reglas no escritas. Las reglas se han pasado a través de generaciones de jugadores, y van desde lo obvio hasta lo respetuoso.
Algunos puntos tienen que ver con el compañerismo. Otros, los más, con la conducta del rival.
Presentamos algunas que escribió Bob Tylicki para Bleacher Report que pubicó la MLB. Otras van en las vivencias propias del juego, charlas con peloteros, umpires y directivos.
Aclaramos que son unas cuantas y que habrá quienes las pondrán en otro orden, según circunstancias y creencias.
La primera regla sobre el “Club de Pelea” es que no se habla sobre el “Club de Pelea”. Del mismo modo, la primera regla del sin hit o el perfecto es que… no se hable de ello.
Cuando un lanzador ha pasado de cinco entradas con un doble cero, entonces no mencionarlo es cortesía común. Si lo hace, terminará “maldiciéndolo”, especialmente si usted es un compañero de equipo. Los narradores y los fanáticos tienden a hacerlo de todos modos, pero la regla es para los jugadores más que nada.
No robe bases cuando tenga mucha ventaja.
Estafarse una base es algo normal. Pero para un corredor y para su equipo hay códigos definidos. La primera: no robar cuando su equipo esté aplastando al otro.
Una ventaja de 10–2 es lo suficientemente difícil para el otro equipo, y si usted está en primera base y trata de robar segunda, solamente se verá irrespetuoso. Probablemente tendrá algún avance adicional dadas las mismas circunstancias del juego. Así que considérelo.
No robe bases cuando esté muy por debajo en el marcador.
Del mismo modo, si su equipo está perdiendo por amplio margen y el hombre trata de robar, solamente se verá mal. Es más irrespetuoso para su propio equipo que para el oponente, pues esto no ayuda mucho; esa base adicional no va a marcar ninguna diferencia.
No robe tercera base con dos autes.
Esta regla no escrita es más por ser práctico que por respeto. Si usted tiene la oportunidad de robar tercera base, entonces significa que usted está ya en posición anotadora, y con dos autes irá en busca del jom si hay un hit corto. Tratar de robar tercera base es, para comenzar, lo suficientemente difícil, por eso tratar con dos autes y potencialmente terminar el inning es solamente una estrategia sin razón.
Si un lanzador golpea a un compañero, golpee usted a uno de los suyos.
Esta regla no escrita mete a los equipos en problemas de gran manera, pues lleva a expulsiones, y potencialmente multas y suspensiones, dependiendo de la severidad del incidente. Sin embargo, tiene sentido el porqué de esta regla. Si un bateador se burla tras conectar la bola, seguro habrá golpe al siguiente turno. Si con ventaja intentas robar base, al que sigue le darán en la espalda.
No admire un jonrón.
Cuando usted conecta un cuadrangular, actúe normal, como si fuera algo que ya hizo. Si usted se queda mirando sin siquiera correr las bases, no es solamente irrespetuoso, sino también estúpido, pues no se sabe realmente si la bola se va del parque. Se ha puesto de moda el famoso “bat flip” y los pelotazos están a la orden del día, aunque el ego igual.
No se pare en la lomita del lanzador.
La loma del pítcher es un lugar especial para él. Todo tiene que estar claro con esto, y esto no será el caso cuando la gente camina entre innings. Los jugadores de cuadro deben rodearla en vez de caminar sobre ella. Hace cinco años Alex Rodríguez lo hizo tras ser puesto aut en un partido contra Oakland y Dallas Braden le dijo algunas palabras duras en respuesta, causando un pleito que casi llegó a los golpes.
No se pare en la caja de bateo cuando el lanzador esté calentando.
Como pararse en la lomita, este es un símbolo de respeto. Un lanzador está solamente tratando de prepararse en el box, y los bateadores tienen el círculo de espera para practicar su swing.
Al pararse en el cajón antes de que el pítcher termine, solamente se ve mal, y podría causar un incidente negativo, o potencialmente un pelotazo si se trata de un bateador reincidente.
Juegue por la victoria como visitante, y el empate como home club.
Esta es una que, de acuerdo con Baseball-Reference, se hace aún en nuestros días, pero la pregunta principal es ¿por qué?
Es difícil decidir porqué con razonamiento práctico, pero creo que tiene que ver con el ímpetu. Si se arriesga como home club, le apoyarán, pero si se arriesga con un toque de sacrificio jugando en la carretera, puede perder el apoyo de la fanaticada. En pocas palabras: de visitante busque todas las carreras posibles, especialmente en la última entrada. El local tendrá que remontar, pero le bastará una carrera si están empatados.
No toque la bola tratando de romper un sin hit o un perfecto.
Esta regla no escrita parece ser bastante obvia, pues tener el descaro de tocar la bola para romper un doble cero es irrespetuoso, y hace que el bateador luzca como un llorón. Si quiere romper una joya, sea un hombre y batee duro, al cuadro o hacia los jardines.
No se frote donde le ha pegado un lanzamiento.
Si un pítcher golpea a un bateador, entonces es venganza por una acción anterior, o simplemente fue un lanzamiento que se le escapó. De cualquier modo, como bateador, no debe frotarse el golpe. No es bueno que muestre debilidad, pues esto fortalece más al lanzador, ahora que ha visto que puede afectar al otro equipo.
Los jugadores que han salido del partido deben permanecer en el dogaut.
Más acertadamente, deben al menos quedarse hasta que termine el inning en el que le sacaron. Ejemplificamos con un lanzador: acaba de tolerar ocho carreras limpias en dos entradas, por supuesto que estará frustrado, y quisiera retirarse a los vestidores. Sin embargo, esto no es justo para el resto del equipo. Es una muestra de respeto hacia el equipo quedarse en la banca hasta que acabe.
No ponga a sus fildeadores en evidencia.
A esta la llamamos la Gaylord Perry Law (Ley de Gaylord Perry, un ganador de 300 partidos y Salón de la Fama). La razón es simple: Gaylord Perry tenía la costumbre de poner sus manos en su cintura y mostrar otros actos de frustración cuando el equipo tenía problemas a la defensa. Los fildeadores no lanzan miradas acusadoras a un serpentinero cuando éste permite un cuadrangular, así que, ¿por qué debería permitirse a los lanzadores hacer lo que quieran?
No ayude a sus oponentes a realizar jugadas.
En apariencia, esto suena descabellado. Cuando se mira más detalladamente, sin embargo… es aún descabellado. Si alguien está tratando de atrapar una pelota de foul, y corriendo hacia su dogaut, no le dé facilidades, aun cayendo a la caseta. No es propiamente juego limpio, pero el rival no lo hará por usted.
Deje que el jardinero central capture la pelota.
Una de las cosas más duras de ver en el diamante es cuando dos jardineros colisionan tratando de atrapar una pelota, así como lo opuesto: que ambos se detengan y esta vaya al suelo. Cuando esto sucede, el jardinero central tiene prioridad. Por lo general son más rápidos y tienen más terreno que cubrir, así que deben ser ellos quienes atrapen la pelota.
No pierdas el control del juego con dos strikes sin bolas.
Esta regla no escrita es típicamente vista como “nunca permita un cuadrangular en cuenta de dos strikes sin bolas, pero esto es sentido común, pues usted, como lanzador, no quiere permitir un jonrón. Usted tiene el control de la situación, así que no lance al centro o haga pitcheos cómodos. Haga sus envíos en las esquinas, arriba, pitcheos al piso.
No haga que un bateador de poder toque la bola.
Típicamente, pero no siempre, quienes tienen mucho poder son los hombres más lentos del equipo. Hacer que toquen la bola para intentar algo es una mala idea en todos los frentes. No es solo eso, sino también que el bateador de poder tiene más posibilidades de anotar con una buena conexión hacia los jardines que con cualquier tipo de toque de bola.
No vaya contra los porcentajes.
Para los mentores, si un jugador está bateando de por vida de 20–15 contra un lanzador, dicho tirador no debe estar lanzando en esa situación. A la inversa, si un jugador tiene de 12–1 de por vida, puede que la mejor solución sea un emergente.
Si juega para una carrera, eso será lo único que tendrá.
Parece sentido común, pero si está jugando contra un lanzador difícil o contra jugadores defensivos muy buenos, puede ser tentador pensar que solamente necesita intentar y alcanzar una carrera para poner las cosas en marcha. Si usted piensa así, el juego se acabó, puesto a que usted no está mentalmente listo para iniciar una racha ofensiva.
Y así habrá muchas más. Algunas más importantes que otras, según se quiera pensar.
Ah, y de lo primero que hablamos en el arranque de este tema, el béisbol organizado tiene como primera regla la siguiente: 1.01 El béisbol es un juego entre dos equipos con nueve jugadores cada uno, bajo la dirección de un director (mánager), para ser jugado en un terreno cerrado de acuerdo con estas reglas, bajo la jurisdicción de uno o más árbitros.
“Las famosas ‘reglas no escritas’, en lo habitual, representan más valor en lo ‘lógico’ porque están preparados para lo que venga.
