En caso de haber contagios, seguirá la competencia
A diferencia de algunas competiciones, la Fórmula 1 no frenará su temporada si uno de sus pilotos da positivo por Covid-19 o si se retirara un equipo de la parrilla, informó Chase Carey, jefe ejecutivo de la Fórmula Uno.
Con esta decisión, el organismo deportivo quiere evitar una repetición de la carrera inaugural en Australia en marzo pasado, cuando, tras la retirada de McLaren porque un empleado dio positivo, fue cancelada la prueba del mundial.
“No puedo hablar de las consecuencias, pero tendremos un procedimiento para que el hallazgo de una infección no implique una cancelación. Si un piloto se contagia, los equipos tienen pilotos de reserva disponibles”, añadió.
Los equipos de la F1 afrontan una situación mucho más compleja al reactivarse sus operaciones —a diferencia de otros deportes—, ya que se precisa del traslado de muchas personas a diferentes países en cortos lapsos.
Según Carey, los integrantes de cada escudería se someterán a pruebas de coronavirus antes de viajar a un carrera, y luego harán lo propio cada dos días.
“Somos conscientes de que nuestro deporte es de riesgo, ya que a veces no se pueden mantener los dos metros de distancia sanitaria entre cada individuo dentro de un mismo equipo, afirmó Carey. “Cuando un monoplaza ingresa a los pits para cambiar los cuatro neumáticos, no se podrán mantener los dos metros entre cada individuo. Necesitamos asegurar contar con los procedimientos para lidiar con esos riesgos de manera previa lo más pronto posible”.
Como informamos, el campeonato de Fórmula Uno regresará con un par de carreras a celebrarse en Austria el 5 y el 12 de julio. Después llegará Budapest, Silverstone, Barcelona, Bélgica y Monza.
