Los Bravos barren con los Rojos, en otra lechada, y los Atléticos reaccionan para salvarse y eliminar a los Medias Blancas
Dos equipos que acumulaban derrota tras derrota en series de postemporada alzaron la vista ayer. En el horizonte ven más fiesta de postemporada.
Los Bravos de Atlanta, campeones de la División Este de la Liga Nacional, eliminaron en dos partidos a los Rojos de Cincinnati, mientras que los Atléticos de Oakland, monarcas de la Oeste de la Americana, vinieron de atrás otra vez para dejar fuera a unos Medias Blancas de Chicago que los tuvieron con la soga al cuello. Pero no la apretaron.
Sencillo de Chad Pinder remolcó dos carreras que significaron la ventaja en el quinto inning, y los Atléticos pusieron fin a 14 años de fracasos en la postemporada, al imponerse 6-4 a los Medias Blancas, en el tercer y decisivo choque.
Varios boletos costosos expedidos por los relevistas de Chicago ayudaron también a los Atléticos, que perdieron el primer juego, pero ganaron en días consecutivos y avanzaron a la serie divisional, en la que se medirán con los Astros de Houston, sus rivales en el Oeste de la Americana. Esa serie comienza el lunes en Los Ángeles. El ganador se enfrentará a los Yanquis o a las Rayas por el boleto a la Serie Mundial.
Sean Murphy bateó un jonrón de dos carreras en el cuarto acto frente a Codi Heuer, para desatar el júbilo entre las esposas y otros familiares que estaban en las suites del nivel superior del graderío del Estadio del Condado de Alameda. Oakland puso freno a una racha de nueve derrotas consecutivas en partidos de vida o muerte en playoffs. Esa seguidilla representaba un récord indeseable de las Grandes Ligas que se remontaba a la Serie Mundial de 1973.
Fue un alivio para el mánager Bob Melvin, cuyo equipo ganó 97 juegos en cada una de las dos campañas anteriores, gracias a un buen bateo. En las dos temporadas, Oakland fue superado por Houston en la división y perdió el juego de comodín.
Atlanta, contundente
Había transcurrido mucho tiempo desde la última vez que los Bravos ganaron una serie de postemporada, así que Marcell Ozuna quería asegurarse de grabar el momento.
Adam Duvall también quiso sumarse a la tanda de selfies.
Ronald Acuña Jr. conectó tres hits e Ian Anderson guió otra blanqueada de los Bravos, que, sin admitir carrera, ganaron una serie de playoffs por primera vez en casi dos décadas al completar la barrida sobre los Rojos de Cincinnati ganándoles 5-0.
Acuña conectó un doblete remolcador en el quinto episodio por los campeones del Este de la Liga Nacional. Luego de llevarse el primer juego el miércoles 1-0 en 13 innings, Atlanta liquidó el segundo duelo con un par de jonrones de dos carreras de Ozuna y Adam Duvall ante Raisel Iglesias en el octavo.
Tras su imparable al jardín izquierdo, Ozuna se detuvo en su trote a la primera base para levantar el brazo y simular que se tomaba una foto. Cuando Duvall también la desapareció, Ozuna le pidió que se acercara al final del dogout para otra foto. “Me puso en los reflectores“, dijo Duvall sobre su compañero dominicano. “Me divertí con eso. No es mi fuerte, creo que no soy muy vistoso, pero nos estábamos divirtiendo”.
Anderson recetó nueve anestesias en seis innings. Los Bravos rompieron así una racha de debacles en 10 rondas de postemporada desde su última victoria en los playoffs en 2001. Ahora se enfrentarán al ganador del duelo entre Miami y los Cachorros en Houston. En 2001, los ases Greg Maddux, Tom Glavine y John Smoltz, todos en el Salón de la Fama, marcaron la pauta. De igual forma, los pitchers de Atlanta están respondiendo ante las circunstancias. Y van con fuerza.
