Más de cinco mil personas en el Festival Atlético
El deporte debe jugar un papel fundamental en la reactivación social, en medio de la crisis sanitaria por el coronavirus.
Ayer, mucho antes de que saliera el sol, en todos los puntos de la ciudad, en otros estados del país e incluso más allá de nuestras fronteras, miles de personas, entre corredores profesionales, amateurs y personas comunes y corrientes con mascotas incluidas, salieron a las calles, corrieron en sus casas o hicieron activaciones físicas diferentes. Fue la forma en que celebraron el aniversario 479 de la fundación de Mérida, en un Festival Atlético que, de acuerdo con cifras oficiales, contó con más de 5 mil inscritos.
La heladez no mermó el entusiasmo. A 14 grados, a las 5 de la mañana, se dio el balazo simbólico de salida en el Remate de Paseo de Montejo, donde un grupo de embajadores (corredores destacados) salieron para la prueba de medio maratón (21 kilómetros). Lo más parecido a una carrera atlética, pero con escaso número de asistentes en esa zona, pues la contingencia evita aglomeraciones, y por tanto, todo fue de forma virtual. Sin la adrenalina de la competencia fue diferente, con los huesos crujiendo ante el clima, pero algo es algo. Poco a poco.
En la ceremonia del balazo de salida, en el Remate, estuvieron dos atletas yucatecos de experiencia olímpica: Rómmel Pacheco Marrufo (clavados) y Karem Achach Ramírez (natación artística), además de José Illescas Medina, competidor paralímpico.
Para estas fechas, de acuerdo con los calendarios, era día del Maratón de la Ciudad de Mérida, pero se acordó realizar, virtual, el Festival Atlético. Los organizadores seleccionaron a un grupo de embajadores por categoría para correr en Montejo, considerando a los principales exponentes locales: en 21 kilómetros, Emisael Favela Herrera y Abigail Cabrera Martínez (mejores yucatecos del Maratón 2020), Jourdain Mendieta Puerto, Lydia Cardoso Torres, Luis Crespín Quintal y Juan Adonay Poot Uitz (silla sobre ruedas). En 10, Alejandro Martínez, Patricia Cervera Álvarez, Jaime Suárez, Rita Bacab López, Lourdes Arceo Gil y Sergio Perera Gamboa.
Pocos en realidad se dieron cita en Montejo, la avenida emblema de Yucatán y que también es sitio por excelencia para las pruebas atléticas. Guardando distancias, con cubrebocas y caretas, muchos forrados por el frío, la mayoría tomó como señal en la ruta la nueva ciclovía, pues las carreteras estaban abiertas al tránsito vehicular. Algunos, en las aceras, para no entorpecer la circulación de los corredores.
Fue grato, no cabe duda, el encontrarse a caras conocidas. Y también emocionante el toparse de frente, ya sea de ida o de vuelta, a corredores que, con el solo hecho de mirarte, te regalaban un saludo o una sonrisa para alentarte, y al llegar a la meta simbólica, el saludo de puños o de brazos.
Muchos esperaron meses enteros para irse a correr de esta forma. Otros, muy sanos y bien decididos, prefirieron seguir en sus rutinas en calles alejadas y en solitario.
Pero fue un domingo de esperanza deportiva. Será fundamental en el paso del tiempo el que estas actividades sigan su cauce, con los protocolos sanitarios, en el mejoramiento de las condiciones de vida, en todos los sentidos.— Gaspar Silveira
