Adelantar el debut profesional, freno y riesgo a las aspiraciones de los púgiles yucatecos
El boxeo es, en el plano individual, el principal referente que tiene el deporte yucateco a lo largo de la historia.
Pero, de pronto, el pugilismo del Mayab se quedó, no solo sin campeones, sino incluso sin aspirantes reales que puedan seguir la huella dejada por leyendas auténticas como Miguel Canto, los Guty Espadas, Juan Herrera, “Chato” Castillo y Lupe Madera, otrora gestores de la llamada “época de oro” de nuestra Fistiana.
Y es real. No se ha visto, desde que Gilberto Keb ascendió al trono universal en 2010, a otros peleadores que muestren aspiraciones de llegar a la “grande”.
¿Qué pasa allí?
Fue una pregunta que hicimos a dos expertos en boxeo. Uno, en la formación de púgiles amateurs, Henry Vidal Gijón, con cuatro décadas en esta labor de enseñanza. Y otro, el propio Gilberto Keb Baas, quien antes de ser monarca universal de los minimoscas, fue campeón de Olimpíada Nacional y ahora se encarga, como preparador, de pulir una joya que lleva su sangre: su hijo Guillermo.
De entrada, sus opiniones generarán controversia. El tema es propicio para eso. En los “Domingos Especiales de wp.yucatan.com.mx”,en esta primera de dos entregas, los dos expertos señalan que, en gran parte, se debe a que los procesos se adelantan y se fuerza el debut profesional de los noveles peleadores.
“Y no se cumplen esos procesos. Apenas ven que un muchachito gana cuatro o cinco peleas profesionales… ¡Vámonos! A debutarlo. Y si lo ponen contra alguno que ya tiene experiencia, pues eso puede terminar desbaratando la carrera que apenas se inicia”, dice Henry, reconocido varias veces como mentor amateur desde su establo en el Estadio “Salvador Alvarado” o en el que lleva su nombre en Francisco de Montejo.
Recientemente, dos peleadores amateurs llegaron lejos en los certámenes que disputaron. Uno, Guillermo Keb, quien acaba de ganar el oro en el regional de los Juegos Nacionales Conade. Otro, Daniel “Zurdito” Garrido, un superwelter que igual que Keb, ganó el oro en Tabasco, y antes, se llevó la plata en la dura competencia que representó el Festival Olímpico de Boxeo en Oaxtepec, Morelos. Esos logros alborotaron el avispero, máxime que tiene años que no se logran triunfos resonantes en el deporte de los puños.
“No es solo cuidar a los boxeadores, sino tratar de que sigan su proceso formativo como amateurs. Mira, hasta Óscar de la Hoya tuvo su larga carrera amateur y llegó a Juegos Olímpicos a ganar la medalla de oro”, expresa Keb Baas, quien tuvo igual largo proceso aficionado antes de saltar al ring profesional.
Henry Vidal habla de que un boxeador debe tener un lapso de tres o cuatro años de amateur, unas cien peleas o sobre ese número, para poder llegar preparado al boxeo de paga. “Pero nada… Los están esperando los manejadores o promotores que se conforman con ganar unos pesos arriesgando a los muchachos y truncando sus carreras”.
Keb lo reitera: “Tienen que hacer una carrera fuerte, prepararse como boxeadores, tener una mentalidad distinta. Física y mentalmente tiene que haber esa preparación”.
¿Por eso no hay campeones mundiales en Yucatán?
Vidal Gijón, quien trabajó en sus inicios con “Cholaín” Rivero y también con Nacho Beristáin, considera que “se acaban los campeones cuando no se les dan los seguimientos adecuados. Por ganar unos pesos se acaba todo, así ha pasado”.
Y, acepta el “Pollo” Vidal, “podrán muchos no estar de acuerdo con lo que pasa, pero eso pasa”.— Gaspar Silveira
