Como titulaba la editorialista política Margarita Michelena en sus críticas: “¿Qué pasa allí? Eso nos preguntamos sobre lo que viven los Leones.
Puede ser fácil de explicar, a la vez que difícil.
Se desmoronaron tanto las fieras, que ayer volvieron a perder ante los Piratas de Campeche, 5-3, al arrancar la serie en el Parque Kukulcán. El resultado podría resultar equis, es béisbol y se gana y se pierde. Pero ojo: los Leones llevan cinco derrotas seguidas ante los bucaneros. Cinco reveses del que es sublíder casi desde que comenzó la temporada ante el que ha sido penúltimo todo el año.
Así de irregular la Zona Sur, que tiene a siete equipos peleando entre el segundo y el octavo (quitamos a Diablos, líderes, y Guerreros, sotaneros).
Lo de anoche fue una película ya vista muchas veces esta campaña.
Una buena labor del pitcheo abridor, mal, muy mal el relevo, y una ofensiva que no se enchufa de tiempo completo.
Manuel Chávez dejó en tres hits a los Piratas en las primeras cinco entradas, con los Leones ganado 2-0. Pero la pesadilla se vivió a partir de allí: Campeche anotó dos veces en la sexta ante Edwin Quintero y dos en la séptima ante Mike Broadway. Y otra ante Lueke en la novena.
Béisbolísticamente, aut. Esa es la parte que decimos que es fácil de explicar. No salen las cosas, o no se te dan. Lo difícil es que parecen haberse quedado sin dirección, luego de haber estado con el sendero enderezado. Se irá Jonathan Jones a los Juegos Olímpicos y el que llegará será otro lanzador, Jake Thompson, elegido como parte de las reglas. Un bateador menos.
Los Leones han dejado de batear. Y drásticamente. Salvo Jones (tres hits ayer) y Yadir Drake (le faltó el triple para el ciclo), la gran mayoría por la calle de la amargura. De 6-0 con corredores en posición de anotar. ¿Y el cuerpo técnico? Cuando tus bateadores no responden, hay que trabajar fuerte, en lo anímico. Pero no se ven los resultados.
El jueves batearon dos hits y anotaron una carrera. Anoche, tres carreras y ocho imparables. Nueve anotaciones en los últimos cuatro encuentros.
Y haciendo cuentas: los Piratas… sí, los Piratas, ya les ganaron cinco juegos al hilo, jugando como si nada. Fue triste ver cómo en el dógaut del lado derecho cada hit, cada carrera, era celebrado, y los de enfrente estaban en un velorio.
No dudamos, como me comentó Yadir Drake en una reciente entrevista, cuando hablamos del ímpetu que tiene para jugar para buscar la base extra. Drake dice que todos quieren hacerlo, que nadie entrega un turno al bate, ni en infantiles.
Cierto en todo momento. Pero no está pasando con los Leones. Al abridor Luis Vergudo le anotaron tres carreras en cinco entradas y a los relevistas, ninguna. Pifiaron al correr las bases (un dobleplay en la primera entrada en pisa y corre al plato, y otro en ponche e intento de robo en la séptima. Y en la octava, abajo 4-3, tuvieron la del empate en primera, con base a Drake, pero Fernando Pérez se ponchó en tres pitcheadas.
Un ex de los Leones, también ex de Liga Meridana, les cerró la jaula en la novena. Ronald Belisario ponchó a Jones para el aut 27. Triste ver las dos caras de la moneda tras el final. El penúltimo festejando haber vencido por quinta vez seguida al sublíder. Esto está crítico.
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