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Cinco prospectos yucatecos de las fieras se esmeran en la Liga Invernal pensando en la LMB

Podrían estar lanzando en ligas de primera fuerza o semiprofesionales, ganándose unos pesos, o unos muy buenos pesos, dado el nivel que tienen.

Pero cinco jóvenes lanzadores yucatecos prefirieron apostar por su crecimiento para alcanzar el sueño de jugar en la Liga Mexicana. Y aunque el frío y las condiciones exigentes pueden apretar y hacer que otros desistan, ellos siguen.

A las órdenes del cubano Reinaldo Batista, Emir Blanco, Rusell Uicab, Iván Solís, Jesús Aguallo y Dominé Quijano, están trabajando con ahínco en las filas del combinado Águila de Veracruz-Leones de Yucatán, que milita en la Liga Invernal, una liga profesional formada por los dueños de equipos de la LMB para dar seguimiento a sus principales prospectos, de cara a subirlos pronto.

Pasan fríos, porque en Xalapa, donde está la concentración del equipo, las temperaturas son bajas, pero sienten que merece la pena. Y la expectativa es grande para los “leoncitos”: pulirse en la Liga Invernal, pensando en llegar en el mejor nivel posible a la pretemporada.

“Es una bonita experiencia que se vive aquí en esta Liga”, dice Rusell, originario de Chocholá, quien el fin de semana pasada logró su primer triunfo en el béisbol profesional. “Nunca me imaginé ser abridor en este equipo, que tiene muy buenos peloteros. La primera salida sí batallÉ poquito, pero poco a poco fui agarrando confianza para poder abrir partidos. Y se están dando los resultados”.

Rusell, como había comentado anteriormente, siempre ha señalado que un lanzador en proceso de desarrollo debe estar listo para cumplir cualquier función que se requiera, en su caso, abridor o relevista. “De las dos formas, lo importante es sacar el trabajo. Uno debe estar preparado”, comenta.

Y es que en el combinado Veracruz-Yucatán existen buenos brazos, entre los que están los cuatro yucatecos. “La verdad es un orgullo estar aquí en la Liga Invernal, es una experiencia más en mi carrera profesional, la verdad se juega un muy buen nivel porque todos los muchachos y equipos tienen un excelente nivel”, comenta Emir Blanco Manzanero, quien tuvo importantes actuaciones con los Leones en los partidos de la pretemporada de 2021.

En lo personal, Emir considera que estar en la Invernal es una escuela importante para todos. “A mí me ha servido para aprender más sobre lo que es el béisbol”, indica.

Igual de importante es estar en un equipo muy competitivo. “Estamos haciendo buen trabajo todos, tanto los abridores, relevos cortos y cerradores, ya tenemos la confianza y la agresividad para pitchear, y así poder una oportunidad para pasar a los playoffs”, comenta Rusell.

Emir no ha tenido victorias en la Invernal, pero en su más reciente apertura, ante los Diablos Rojos, lanzó cinco actos admitiendo tres carreras. “De ahí tuve una molestia en el hombro el domingo, pero ya estoy bien, listo para abrir el viernes contra los Diablos”.

Indica con seguridad: “Estamos muy felices por estar aquí en esta bonita experiencia, trabajando duro, cada uno haciendo su parte”.

Para Jesús Aguallo Canto todo esto es un sueño. Fue apenas hace tres meses que el originario de Kinchil, parte de una familia beisbolera, fue firmado por Raúl Ortega, scout de los Leones. “Siempre soñé, anhelé este momento. Subir a una loma profesional, ver a la gente el estadio es algo inigualable, todo se vuelve mágico. Ha sido la mejor experiencia de mi vida”, se sincera.

Pero está consciente de que esto apenas comienza y el camino es larguísimo, como han visto en otros serpentineros que llegaron a LMB, y tienen el mejor espejo en alguien que está en MLB: Manuel Rodríguez.

“Sé que me falta mucho, pero estar aquí despertó más mis ganas de ser mejor y no detenerme. Con ayuda de Dios lo lograré”.

Iván Solís Viveros, quien debutó con los Leones en LMB en 2021, expresa: “Gracias a Dios he tenido buenas salidas desde que comenzó la Liga. Me dieron la pelota para abrir el juego inaugural en México y me vi bien; desde eso me he mantenido como abridor y han salido bien las cosas”.

Sobre la marcha han tenido que hacer ajustes, como comenta Dominé Quijano Maldonado. “Es una buena experiencia. Inicié con algunos problemas, pero gracias a Dios supe cómo hacer mis ajustes y ahora todo marcha de maravilla”, dice Dominé. Y el sueño de los cinco leoncitos del invierno va intacto.— Gaspar Silveira

 

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