Los Venados FC recordarán las aproximaciones de gol no firmadas ayer en el Estadio Akron. Igual al árbitro Héctor Salvador Solorio.

El nazareno se sacó de la manga un penalti a los 79 minutos, cobrado por Pablo Yrizar, que permitió al Tapatío vencer por la mínima diferencia a los astados yucatecos, en un complicado partido celebrado ayer en el Akron, la casa de las Chivas Rayadas y su filial, en la fecha 3 de la Liga de Expansión.

La del penal fue una de varias marcaciones de Solorio que hicieron difícil la existencia de los Venados. A los 20 minutos mostró el cartón preventivo a Neri Cardozo, al jalar a Yrirzar, que le ganaba en un escape. A los 33, le sacó otra amarilla al argentino nacionalizado mexicano, en una jugada que no tuvo tintes de ser de tarjeta. Pero ya era segunda y Neri se fue a las regaderas.

El partido entre dos equipos que venían de ganar sus partidos previos no tuvo la explosión esperada. Fueron pocas las llegadas a los marcos, entre el silencio que representó estar en un inmenso estadio totalmente vacío.

A pesar de quedarse con 10 elementos desde temprano, los de Carlos Gutiérrez Barriga siempre intentaron ir hacia adelante. Tuvieron, de hecho, aproximaciones que pudieron irse al arco, pero en el toque final erraron.

Una fue a los 58, cuando Jorge “Chatón” Enríquez se metió al área y recortó al defensa Jesús Orozco, pero el portero César López salió barriéndose y detuvo con las piernas el tiro del bajacaliforniano, privándole de abrir el marcador.

Luego se dio la jugada del penalti, que fue un banquete en bandeja de oro para los de casa. A los 79, Yrizar entró al área y al intentar dejar atrás al defensa Juan Martínez, en la barrida del lateral el jugador local pisó al venado y se dejó caer, convenciendo al silbante Solorio pese a las protestas yucatecas.

Los ciervos, que se quedaron con tres puntos (el Tapatío llegó a 10, con paso invicto), vuelven a casa para jugar el martes 25 en la noche ante los Pumas Tabasco, en la fecha 4.