Para celebrar el Día de Minnesota en el Hammond Stadium, losMellizos enviaron a un trío de miembros del Salón de la Fama —el cubano Tony Oliva, el panameño Rod Carew y Bert Blyleven— a intercambiar los lineups antes del juego contra los Medias Rojas la tarde de ayer. Aquello también ha podido servir como una celebración por la llegada del puertorriqueño Carlos Correa a Minnesota.
Minutos después de la breve ceremonia, Correa comenzó a construir su colección de grandes momentos con los Mellizos desde el primer bateador del encuentro.
La nueva estrella de 105.3 millones de dólares se lanzó de cabeza hacia su izquierda para detener un rodado, ponerse de pie y retirar con un fuerte tiro a primera a su compatriota Enrique Hernández en su primera oportunidad a la defensiva vistiendo el uniforme de los Mellizos. Luego conectó un sencillo por la línea del jardín izquierdo, dejando una gran impresión en el primer inning que disputó con su nuevo equipo.
“A mi usualmente no me gusta lanzarme en el primer juego de Spring Training, pero no podía dejar que mi muchacho Kike diera un hit”, dijo Correa. “Y ustedes saben que uno quiere causarle una buena primera impresión a los pitchers, que sientan que pueden confiar en ti”.
De hecho, Correa había estado tratando de que lograr que eso pasara. Joe Ryan, el abridor de los Mellizos en la victoria 6-3 sobre Boston, dijo que su nuevo shortstop le había estado pidiendo por esa oportunidad, y el joven derecho hizo lo posible para complacerlo.
“Me estaba diciendo, de broma, ‘Déjame agarrar una pelota’”, contó Ryan. “Yo le dije que iba a hacer lo posible para que le dieran por el piso. Y bueno, pasó con el primer bateador”.
Aunque el sorpresivo acuerdo de Correa con los Mellizos se hizo oficial el martes, le tomó varios días estar listo para un juego porque no había visto pitcheo en vivo desde el Juego 6 de la Serie Mundial de 2021 el 2 de noviembre.—MLB
