De pronto, las reglas de la Liga Mexicana hacen que no pueda dirigir Roberto Vizcarra a los Leones, lleva las riendas el interino Juan Francisco Rodríguez y las fieras logran su segunda victoria consecutiva.
Los melenudos se apoyaron en una gran serpentina de Jake Thompson en un duelazo ante Esteban Haro para vencer 2-0 a los Piratas de Campeche, que fungieron como locales administrativos anoche en el Parque Kukulcán. Pobre asistencia dentro de los estándares previos: reportaron 3,903, y parecían menos.
Vizcarra, anunciado la jornada previa para sustituir a Luis Matos en el timón, no podrá dirigir a los selváticos sino hasta el 7 de junio. Las reglas de la LMB señalan que un mánager tendrá que esperar dos series desde que fue separado de que cargo anterior para ocupar el puesto en un siguiente club. Por tanto, “Chico” Rodríguez estará de piloto interino.
Y el gran duelo de pitcheo se decidió en el único momento de intensidad que tuvo el primer juego de la serie, en la que llamó poderosamente la atención el oufit de los bucaneros: indumentaria en negro totalmente, salvo los vivos rojos. Los Leones, recuerde, jugaron de verde en Veracruz hace unos días.
Fue en la sexta entrada, a la que Haro llegó lanzando pelota de un imparable, en la que se vino su debacle.
No han sido muy oportunos bateando los melenudos este año, pero en esa sexta entrada ligaron cuatro hits sencillos, suficientes para mandar a dos a la goma (produjeron Curtis Goodwin y Yadir Drake).
El resto fue obra de Drake. El estadounidense lanzó seis entradas brillantes, mostrando que si se conjunta pitcheo del bueno con bateó oportuno, por favor insignificante que se vea, las cosas pintan bien.
Thompson lanzó en grande ante un equipo que jugando en el Kukulcán había estado intratable. Jake firmó dos pasaportes y ponchó a tres y solo un corredor le llegó a segunda.
Con 72 pitcheadas se esperaba que saliera a completar el juego (era partido a siete rollos, por regla de martes), pero Rodríguez mandó a cerrar a Reymín Guduán y el dominicano toleró un imparable poniéndole poco de suspenso al final. El envío 17 de Guduán fue para ponchar a Diego Madero y bajar el telón.
Gran victoria para unos Leones urgidos de más noches así, claro, con poco más de producción ofensiva. No siempre se podrá ganar con solo seis hits y dos carreras. Pero así es el béisbol.— GASPAR SILVEIRA MALAVER
