Tres semanas después de someterse a una apendicectomía, el quarterback Joe Burrow participó ayer sin restricciones en el campo de entrenamiento de los Bengalíes de Cincinnati con la mira puesta al primer partido de temporada regular el mes entrante.
Burrow estuvo uniformado y lanzó de manera eficiente durante los ejercicios de siete contra siete por segundo día. Fue operado el 26 de julio, un día después de su primera práctica.
“Los siete contra siete sirven más para entrar en ritmo, el ‘timing’ de los pases, la precisión, tener enfrente a la defensiva e intentar leer lo que pretenden hacer”, dijo el entrenador en jefe Zac Taylor antes de la práctica.
“Tuve la oportunidad de verlo lanzar el balón más lejos de lo que lo hizo (el domingo)”, indicó Taylor. “Se vio bien ahí, jugó a tiempo, fue agresivo al momento de tomar decisiones. Creo que se movió bien, pero seguiremos tomando las cosas día a día”.
Taylor recalcó que está satisfecho con el cronograma de prácticas para su quarterback estelar, quien no ha tenido sesiones con la prensa desde su operación.
“Tenemos un buen plan”, señaló Taylor. “Lo hemos reducido a cómo quedará esta semana, tenemos buen calendario para el resto de la pretemporada.—AP
