El duelo de la nostalgia del Masters 1000 de Cincinnati entre dos jugadores que se resisten al abandono, a los que les pesa la edad y el lastre de las distintas lesiones que han sometido a ambos en los últimos años cayó del lado del británico Andy Murray que se impuso al suizo Stan Wawrinka para acceder a la segunda ronda del torneo.
El choque cumplió con las expectativas. Murray derrotó en tres sets 7-6 (3), 5-7 y 7-5, en casi tres horas de partido. Ambos marcaron un duelo incluido en la sesión de apertura de la competición y que tiempo atrás hubiera sido un enfrentamiento incluido en las rondas decisivas.
Los dos recurrieron al médico de pista para atenuar las consecuencias del esfuerzo físico. Era el quinto partido entre ambos y hasta ahora dos habían conseguido ganar cada uno. Los dos de tierra, en Roland Garros, en 2017 y 2020 fueron para el helvético. Pero el de hierba en Eastbourne en 2018 y el de pista dura de 2019 fueron para el británico.
Murray rompió el equilibrio entre ambos y ganó en Cincinnati. El escocés sabe lo que es ganar esta competición. Lo hizo en 2008 y 2011. Tiene 46 títulos en su mochila. Aunque el anterior fue hace tres años. Sin embargo, aún puja por volver a ganar. Este 2022 disputó las finales de Stuttgart y Sydney, aunque sin éxito.
Schwartzman remonta
El argentino Diego Schwartzman se situó en la segunda ronda gracias a una remontada ante el eslovaco Alex Molcan 5-7, 6-2 y 6-2 que debutaba en esta competición.
Schwartzman ya le había ganado al joven europeo en el Abierto de Estados Unidos el año pasado. En esta ocasión se topó con un rival más rocoso en una mejor versión que fue superior hasta que se lesionó en el hombro izquierdo y tuvo que ser asistido por el médico de pista.
El argentino despertó tras perder el primer set. Finalista este 2022 en Río de Janeiro y Buenos Aires, no suele brillar en Cincinnati, donde nunca pasó de los octavos de final que alcanzó en dos ocasiones.— EFE
