Y prepárese porque lo increíble puede ocurrir otra vez.
Los narradores de los Diablos Rojos señalaron anoche en sus transmisiones la fecha de la última vez que los pingos les ganaron una serie de campeonato de la Zona Sur a los Leones: 18 de agosto de 2008. Al menos por un día más, seguirá siendo la fecha.
Los Leones de Yucatán hicieron una hombrada esta noche en el Estadio “Alfredo Harp Helú”, en medio de una andanada de batazos, desfile de lanzadores, lluvia y muchas emociones más. Otra vez borrando ventajas, se las ingeniaron para derrotar 21-18 a los pingos, forzando un Juego 7 para dirimir al monarca de la Serie de Campeonato de la Zona Sur.
El partido de los dos días cerró con una película de esas que en los parques del centro del país se ven. En la serie ante los Pericos de Puebla, los melenudos y los emplumados despedazaron a los lanzadores.
Los Leones de Yucatán aprendieron a batear en esa altura. Y también aguantar macanazo tras macanazo. Así se ganan los partidos allá.

Del 8-3 en que quedaron en la suspensión de la cuarta entrada del martes, pasaron a 10-8 adelante, luego se vieron abajo, ya con una pizarra que parecía inalcanzable, 18-10. Y olvídese de todo eso.
Jonrón de Sebastián Valle de tres carreras puso el score 18-13 en la octava. Otro bambinazo, de Cristian Adames, los acercó 18-15 en la novena, en la que un racimo de cinco, coronado por bambinazo de Josh Fuentes. Nadie daba crédito a lo sucedido, salvo en la caseta del lado de tercera base. Estos Leones guerreros son los que sus aficionados esperaban ver.
Nada es definitivo allá en el “Harp”. Pero, dicen los que saben, más que a base de batazos o de pitcheo, lo que cuenta es la mentalidad.
Eso fue, sin duda, lo que dejó el camino listo para este triunfo de los Leones, firmado por un panorámico jonrón de José Martínez con dos en base. El “Cafecito” miró la pelota y soltó el bate, sabiendo que la bola se iría más allá de la barda.
Leones de Yucatán: ¿Qué sigue tras imponerse a los Diablos Rojos?
El famoso factor anímico. Las caras de los Diablos, borrados del diamante pese a su fanfarria de ser los más ganadores de la historia, de ser el equipo que más batea.
La Serie de Campeonato de la Zona Sur no se ha definido, ni con esta batalla de dos días, 40 hits y 39 carreras), y falta mucho porque el Juego 7 dará de qué hablar.
Pero los Leones lograron venir de atrás con seis jonrones (dos de “Pepón”) y cuando tuvieron la delantera en la décima, Jorge Rondón subió a la loma a hacer el relevo que todos esperan: colgando cero. Como cuando Manny Chávez contó con un ponche de oro a Roberto Ramos con bases llenas en la reanudación.
El jueves todos estarán listos. Henderson Álvarez será el abridor de los Leones, y atrás estarán Elián Leyva y los demás.

Los Diablos, manchados por su escándalo de robo de señas, seguramente recordarán aquella tarde de 2006 cuando los jóvenes melenudos de Lino Rivera, con Morejón, Borges, Óscar, Arellano, el “Poc Chuc” y unos experimentados Romero, Castellano, Castañeda y Vargas, los borraron en el Foro Sol, camino a campeonato.
Monterrey sigue esperando a uno de estos dos monstruos del Sur.
