Realizar el Mundial en Qatar, un país donde la homosexualidad es ilegal, es una “oportunidad perdida” para hablar sobre derechos humanos en el país árabe, dijo el costarricense Víctor Madrigal-Borloz, la máxima autoridad de Naciones Unidas en temas de diversidad sexual.
Madrigal-Borloz, experto independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género de la ONU, dijo durante una entrevista que la FIFA, el organismo regulador del fútbol a nivel mundial, debería plantearse cuestiones de derechos humanos a la hora de escoger sede para el Mundial.
“La FIFA, en mi opinión, tiene que integrar de una manera más clara y más determinante consideraciones en materia de derechos humanos en la escogencia de quienes son elegidos como anfitriones de estos eventos y obviamente una parte integral de las consideraciones de derechos humanos son las relacionadas con las personas LGBT y también, en el caso de Qatar, las poblaciones de trabajadores migrantes,” señaló el experto.
El país también ha sido criticado por criminalizar a la comunidad LGBT.— ap
