Como que las aguas fueron tomando su nivel en muchos de los equipos de la Liga de Primera Fuerza Estatal.

La fecha 5 arrojó algunos resultados aparentemente lógicos, otros de los que dan que pensar para sus equipos y unos más dejando de manifiesto que ciertos clubes cargarán una pesada cruz de aquí a lo que falta del largo calendario. Se aparecieron los fantasmas a varios, no hay duda.

Y, oh sorpresa, Zapateros de Ticul y Real Ermita ya tienen a un punto, pero están arrastrando el farol rojo, tras sus empates en un fin de semana en que Deportivo Dzan fue “frenado” porque no jugó, y los Guerreros de Kanasín, al fin, están de líderes en la liga más conocida del sureste mexicano. ¿Dulce o truco? Fue dulce pequeño, pero al menos…

Kanasín sumó de a tres para llegar a 12 unidades, pero con cinco juegos disputados. Los bélicos golearon 4-1 a un San Francisco Hocabá que comenzó dejando su alerta ante la Liga, pero va cuesta abajo.

También sobresaliente la victoria de los Venados de Tixkokob sobre Kinchil para quedar cuartos en la tabla, y llamaban la atención dos encuentros que se saldaron con tablas: los Halcones de la SSP no pasaron del empate 1-1 en casa ante los Potros de Homún, mismo marcador que sacaron los Alacranes de Sinanché frente a los Frailes de Izamal. Vaya que debieron doler esos resultados, especialmente para los que jugaron de locales. Sinanché suma dos sin ganar, tras irse con tres triunfos seguidos. Y en el caso de Homún, por ejemplo, no debe tener contentos a sus jerarcas al ver la tabla de posiciones: son décimos. Peor aún: el jugador potro Jesús Dzib se va a la congeladora para buen rato, al ser sancionado seis meses por golpear al árbitro Cristian Soto, quien en la agresión resultó con un esguince de segundo grado que le deja imposibilitado para trabajar esta semana.

En las acciones, cerca del final, el jugador equino cae al suelo pidiendo que le marquen una falta, que no consideró el árbitro. Entonces el jugador se levanta y va a buscar al silbante, lo empuja con los brazos haciéndolo perder el equilibrio.

En el caso de Real Ermita, fue a Cholul para arrebatarle un punto al equipo de casa, y Ticul jugó en Chenkú ante el Deportivo Mérida, sacando la igualada tras un entretenido 3-3.

Pero les falta para dar el estirón que se espera. Son equipos de abolengo a los que cuesta trabajo ver en la zona donde están.

¿Cómo vendrá la fecha 6?

Ermita recibirá en el Ex Rastro a un dolido Sinanché y Dzan, en teoría con rival a modo, debe aumentar su liderazgo enfrenta a Cholul. Se antoja interesante igual la batalla que enfrentará a Tixkokob con Homún, y Kanasín debe ratificar de visita lo que ha hecho en sus partidos recientes, yendo a casa del debutante Kinchil, aunque no hay enemigo pequeño.— Gaspar Silveira Malaver

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