Amigos aficionados…

Le presumía a Luis Francisco Esplá, digo, si se le puede llamar así, que en nuestra Plaza Mérida, con más de nueve décadas de historia, llegaron en algún momento de sus carreras toreros de “todas las tallas grandes”.

Sonrió el maestro de Alicante mientras se colocaba los micrófonos para participar en los coloquios que siguen a las corridas de la Plaza de Las Ventas. “Y es que yo no fui”, dijo en su voz tácita. No, no vino nunca, pero tal vez Esplá sea, por su papel como hábil comunicador, lleno de sapiencia dentro y fuera de los ruedos, de los toreros retirados más conocidos actualmente. De aquí en Mérida a muchos he escuchado decir que le admiran sólo por eso.

Antes de retirarnos porque ya empezaba su intervención televisiva, alcanzamos a decirle que vinieron a la Mérida desde Manolete hasta “El Cordobés”, Paco Camino y los más recientes, Enrique Ponce, “El Juli”, Morante… Y dijo “les faltó Curro Romero y también Antoñete”. Pues Antoñete, el gran Antonio Chenel del mechó en el cabello, vino para un festival, toreando de corto con otras figuras (documentado está), y sí, faltó, Curro Romero. Hace unos días nos topamos en el Face con una foto en que aparecen los dos diestros, ambos nacidos en Camas, Sevilla, que fueron parte fundamental del toreo de sus años. Dominaron, cobraron caro, llenaron plazas, gustaron mucho y se mantienen como mitos vivientes. Los dos están vivos, con ya ocho décadas (Paco 81 años, Curro 88). Nos hizo recordar Camino lo que se ha contado de su famosa faena a “Dispuesto”, de Peñuelas, al que le cortó el rabo en la Mérida en 1964. Ese fue el “Niño sabio de Camas” que en Yucatán tiene una retahila de seguidores. Pero sí hubiera sido grande que llegue Curro y el aroma del “Farón de Camas”. Un detalle con el capote y listo. Gran razón la del maestro Esplá. ¡Qué toreros!

 

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