El raro lunes beisbolero de la Liga Meridana de Invierno tuvo, literal, de todo.

Pitcheo, y drama, en el duelo que los Diablos de la Bojórquez les ganaron a los Venados de la Marista, 3-2; algo de eso igual con Jorge Quiñones y los Senadores de la Morelos, en su triunfo sobre los Zorros de Pacabtún, y bateo, mucho bateo, en el encendido triunfo de los campeones Azulejos de la Dolores Otero con jonrón de Josué Romero en la décima entrada. Tras el cierre de la tercera semana, los pingos y los emplumados van como líderes.

Final de alarido

En el campo de Chichí Suárez, un tiro de Heriberto Yepiz al guante del receptor Isidro Piña puso fuera al corredor emergente Jesús Alonso para poner fin al partido en que los Diablos ganaron 3-2.

El triunfo fue para Danilo de Jesús Araujo, quien lanzó siete sólidas entradas. José García, con titubeante labor, aceptó una carrera en la octava y casi se le va el partido de las manos en la novena, en la que, en una serie de jugadas raras, la pelota llegó al guante de Yepiz en el prado derecho, salvándose los Diablos con su tiro.

Dominio senador

En el campo de la Unidad Morelos, los Senadores dejaron su marca en 4-2 al agenciarse la serie contra los Zorros de Pacabtún. El triunfo de ayer, 7-1, se debió en gran parte a la dominadora serpentina del zurdo Jorge Quiñones, quien admitió una carrera sucia, tres hits y ponchó a cinco. Ahora el relevo estuvo a la altura: Tony Guzmán (dos episodios), Sergio Chuil (una entrada) y Miguel Herrera (un capítulo) se unieron para aislar cuatro imparables.

Quiñones se terminó por llevar la victoria con una labor monticular de cinco entradas completas, en las que admitió una carrera sucia, tres hits y ponchó a cinco.

El partido se definió desde el cuarto rollo, en el que los Senadores cuajaron rally de cuatro anotaciones. Esas carreras llegaron de caballito, todas a la cuenta de Ramírez, quien lanzó tres entradas y dos tercios, con seis carreras, cinco imparables, tres bases por bolas y siete ponches.

Gran retorno

Los Bravos salieron respondones en la recta final del partido, pero su pitcher estelar, Marco Quevedo, quien realizó funciones de relevo, fue severamente castigado con tres jonrones, y los Azulejos ganaron el encuentro 14-13.

Josué Romero, con dramático bambinazo de dos anotaciones, coronó la remontada de los Azulejos, su segunda de este tipo en dos semanas (la anterior fue ante los Zorros).

Fue en un duelo de volteretas, pues los Azulejos llegaron a ponerse 9-3 adelante, pero los Bravos se engallaron y voltearon la tortilla con racimo de ocho registros en la octava, coronado por cuadrangular de Luis Medina con las bases llenas, para colocarse cerca de ganar.

El bulpén azulejo estropeó una gran labor del abridor Kuglai González, quien estuvo sólido durante siete y un tercio. Con los Bravos adelante 11-10, Osniel Maderas, con su segundo jonrón del juego, empató 11-11 para irse a entradas extra. Chicxulub se puso por dos adelante en la décima, pero Julio Pérez abrió la parte baja con cuadrangular que puso 13-12, y Romero, hijo del exleón Willie Romero, se llevó la cerca con uno en base para dejar en el terreno a los Bravos.—Gaspar Silveira Malaver

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