CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Comerciantes del Centro Histórico celebraron el retiro del plantón de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que permanecieron en esa zona por más de tres semanas.
“Qué bueno que se van, fue un mes bien duro, aquí tuvimos como una caída de 90% en clientes”, afirmó un trabajador del restaurante La Blanca, ubicado en la calle 5 de Mayo.
En tanto, el vendedor de un local de nieves sobre la misma calle dijo que esperaban grandes ventas con el FIFA Fan Fest del Zócalo capitalino, pero tras la llegada de la CNTE sus ventas bajaron casi 50%.
“Esperemos que ya mañana (hoy lunes), o incluso hoy (por ayer), mejoren las cosas porque entre tanto turista y nosotros no podemos vender”, dijo.
El sábado, un día después de que los integrantes del magisterio comenzaran a levantar sus casas de campaña de calles como 5 de Mayo, Belisario Domínguez, 20 de Noviembre y República de Cuba, trabajadores de limpia del gobierno de la Ciudad de México iniciaron el retiro de la basura en la zona.
Algunos trabajadores levantaban en carros lo que los profesores dejaron, mientras que en otras zonas fue necesario usar camiones, como en el caso de la calle Belisario Domínguez.
“Lo vamos a limpiar, no digan que vamos a dejar sucio”, expresó una profesora de la Sección 34 de la Coordinadora en el estado de Zacatecas, quien acampó en la mencionada calle y la tarde del sábado alistaba sus cosas para retirarse.
En algunas calles como 5 de Mayo el retiro del campamento de la CNTE fue casi total hasta la tarde de anteayer sábado.
En la calle 20 de Noviembre ya no había presencia alguna de profesores y el paso vehicular estaba liberado. Incluso los asistentes al FIFA Fan Fest del Zócalo capitalino pudieron caminar con mayor libertad.
Sin embargo, en calles como República de Cuba y Belisario Domínguez, hasta la tarde del sábado aún había algunas lonas y casas de campaña, cuyos dueños aseguraron que se retirarían esa misma tarde.
Los profesores disidentes indicaron que iban a regresar a sus lugares de origen por sus medios.
Por otro lado, la calle de Tacuba estaba cerrada al paso vehicular por la presencia de comerciantes informales instalados en ambas aceras desde la calle de Allende hasta el Zócalo.
En el resto de las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México se observó una elevada afluencia de transeúntes el fin de semana.
