Para una nación que normalmente defrauda en los grandes torneos, un juego de cartas basado en el arte del engaño está reforzando el vínculo entre los jugadores de la selección de Inglaterra antes de su partido contra Senegal en los octavos de final del Mundial.

Werewolf, un juego de rol y deducción, se ha convertido en un pasatiempo muy popular para el plantel entre los partidos.

“Se trata de ser el que mejor miente”, dijo ayer el centrocampista Declan Rice. “Los aldeanos tienen que descubrir a los lobos y los lobos tienen que mentir y decir a todo el mundo que no lo son. Hay mucho trabajo en equipo en este juego”.

Sea lo que sea que esté haciendo Inglaterra en su concentración en Qatar, de momento está funcionando.

Hoy se enfrenta a Senegal tras acabar primero en el Grupo B y empatar con España como los equipos más goleadores del torneo, con nueve tantos.

Ninguna otra selección ha superado los siete puntos cosechados por los ingleses en su camino a los octavos y son uno de los tres que siguen invictos.

Pero el mensaje del entrenador Gareth Southgate y del capitán Harry Kane esta semana se ha centrado en mantener la concentración y el nivel de exigencia.

Inglaterra puede ser considerada una gran nación en los futbolístico, pero su único éxito en el torneo fue cuando lo organizó y ganó en 1966.

Los años transcurridos desde entonces han estado llenos de decepciones y escasos logros.

Pero el cambio ha llegado con Southgate, que llevó al equipo a las semifinales en Rusia en 2018 y a la final de la Eurocopa el año pasado, cuando cayeron ante Italia en una tanda de penales.

El vínculo que se ha creado entre los jugadores se ha considerado como un factor clave en la mejora de la selección.

Southgate es también muy meticuloso en su planificación, desde la ayuda psicológica para afrontar la presión de los penales hasta los detalles más insignificantes dentro de la selección.

Por lo tanto, no debería haber peligro de que Inglaterra se tome a Senegal a la ligera.

El campeón de la Copa Africana de Naciones terminó segundo en el Grupo A por detrás de Países Bajos. Y eso a pesar de sufrir la baja de última hora de su talismán Sadio Mané, por lesión.

“Ahora son partidos eliminatorios: si ganas, te quedas; si pierdes, te vas a casa”, dijo el seleccionador de Senegal, Aliou Cissé. “No hay que darle demasiadas vueltas a las cosas, todos los equipos están al mismo nivel en estos momentos.”

“Nuestra plantilla tiene experiencia, ha pasado por muchas cosas juntos y ahora saben cómo preparar este tipo de partidos, en competiciones grandes como esta”, agregó.

De último minuto

El seleccionador de Senegal, Aliou Cissé, no acudió ayer a la última conferencia de prensa en la víspera del partido de octavos de final del Mundial contra Inglaterra por enfermedad.

Cissé, quien se sentía indispuesto y tenía fiebre alta, tampoco dirigió el entrenamiento del viernes. Pero tiene previsto estar en el banquillo hoy cuando Senegal enfrente a Inglaterra en el estadio Al Bayt, por el pase a los cuartos de final de Qatar 2022, algo que sería histórico para los africanos

“Lleva enfermo un par de días y ayer, con sus instrucciones, nos dejó encargarnos del entrenamiento”, afirmó el entrenador asistente, Regis Bogaert. “Esperamos que pueda estar en la banca. Estamos seguros de que a las 22:00 horas estará allí con el equipo, seguro”.

Inglaterra es la favorita para avanzar a cuartos de final, pero Boagaert cree que los otras otras sorpresas de este Mundial pueden inspirar a Senegal.

“El mensaje es fuerte”, afirmó. “Hemos visto que Camerún puede superar a Brasil y Túnez puede vencer a Francia, así que sabemos que Senegal puede derrotar a Inglaterra. Ese es nuestro objetivo y no vamos a bajar los brazos”.—AP

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