Luego de torear tres festejos en ruedos yucatecos, los jóvenes rejoneadores Fauro Aloi y Tarik Othón se dicen más que satisfechos por el paso llevado.
Pero tienen en mente la tarde grande entre todas las festividades de rejones en México: la de Año Nuevo en la Plaza Mérida.
“Esa es la que todos queremos torear, por tradición, la Mérida es la Mérida”, destacó Aloi, quien apenas el domingo pasado se fue en hombros del coso de palos de Tixpéual, donde alternó con Othón para lidiar cuatro ejemplares de la ganadería de Puerta Grande.
Ese día, Aloi le cortó las dos orejas a su primer enemigo y fue ovacionado con el segundo, tras fallar con el rejón de muerte.
Mejor toreo
“Me he sentido cada vez mejor, más asentado, disfrutando el toreo como me gusta”, señaló el caballista, quien estuvo acompañado por su padre, Giovanni Aloi, rejoneador retirado y también famoso piloto de automovilismo deportivo.
A su vez, Othón obtuvo un trofeo de cada toro, mostrando su dominio a caballo y la ejecución de las suertes, siembre buscando estar en la cara del toro.
Para la corrida de Año Nuevo, los jóvenes mexicanos llevarán por delante a Joao Ribeiro Telles, votado este año como “Mejor Rejoneador de Alternativa” en su natal Portugal.
“Es un gran rejoneador y motiva estar con un maestro como él en el mismo cartel”, dijo Fauro Aloi.
En la tarde del 1 de enero en la Plaza Mérida lidiarán seis ejemplares de Enrique Fraga, un histórico del coso de Reforma, pues en su época de matador de a pie tomó la alternativa, y después lo hizo cuando se convirtió en el rejoneador. Es el único con dos doctorados en el coso de Reforma.— Gaspar Silveira
