Más de 100 mil deportistas en alrededor de 30 mil competiciones repartidas por todo el planeta dejarán hasta la última gota de sudor durante los próximos 12 meses en busca de una plaza para los Juegos Olímpicos de París 2024, un empeño en el que quedarán por el camino nueve de cada 10.
Las cifras las aporta el Comité Olímpico Internacional (COI) y demuestran lo intenso que será el año preolímpico 2023 para decenas de miles de competidores que ansían participar en la cita más grande del calendario.
Desde el mundial masculino de balonmano que se disputará en enero hasta el femenino que se decidirá en diciembre, pasando por los Mundiales de judo en mayo, los de natación en julio, los de atletismo y baloncesto masculino en agosto, los de gimnasia en octubre, el Europeo Sub-21 masculino de fútbol y el Eurobasket femenino en junio o los preolímpicos de voleibol en septiembre, cada día, cada semana del año, habrá plazas olímpicas en disputa.
En el proceso tendrán también un papel fundamental las múltiples citas polideportivas regionales que se celebrarán en 2023. Entre ellas, los Juegos Europeos de Cracovia, los Asiáticos de Hangzhou, los Africanos de Accra y los Panamericanos de Santiago de Chile, en los que una cifra récord de 33 modalidades serán clasificatorias para París 2024.
El tenis, de estreno
El almanaque deportivo de 2023 se abrirá, como es habitual, en Australia y con el tenis, pero con una nueva competición de enjundia, la United Cup, torneo mixto por equipos que puntúa para los circuitos profesionales y que ha convencido a nombres sobresalientes como Iga Swiatek, Alexander Zverev o Rafael Nadal.
El jugador español, número dos del mundo, afronta una temporada clave para conocer su futuro en el circuito, después de un 2022 en el que tuvo un comienzo brillante, con dos Grand Slams, y un final en el que las lesiones le dieron poca tregua. Su desempeño en el año entrante es una de las grandes incógnitas del deporte.
Lo es asimismo el alcance de la meteórica carrera del actual líder de la ATP, el también español Carlos Alcaraz, recuperado de una lesión en noviembre.
Nuevo formato
El Mundial de Clubes en Maruecos (1-11 febreto) dará la salida a las grandes competiciones internacionales de fútbol, entre las que destacará la Copa del Mundo femenina, entre julio y agosto, con sede en Australia y Nueva Zelanda.
Será la novena edición del torneo y la primera con 32 equipos, el mismo número con el que se jugó el Mundial masculino en Qatar. Las estadounidenses saldrán por su quinto título, que sería el tercero consecutivo.
Entre las selecciones clasificadas —quedan tres cupos por asignar— figuran las de España, con una crisis abierta por las diferencias entre el técnico Jorge Vilda y un grupo de jugadoras, Argentina, Brasil, Colombia y Costa Rica. Debutarán Marruecos, Filipinas, Vietnam, Irlanda y Zambia.
Torneos multisede
Ese Mundial femenino y los mencionados de balonmano, el masculino en Polonia y Suecia y el femenino en Dinamarca, Noruega y Suecia, son una muestra de la tendencia cada vez más acusada a organizar las grandes competiciones en varios países a la vez.
También el mundial masculino de baloncesto se jugará entre agosto y septiembre según esos parámetros: Yakarta, en Indonesia, Okinawa, en Japón, y tres estadios en las proximidades de Manila, en Filipinas, serán sus sedes.
España defenderá el título ganado en 2019, con el aval del Europeo que ganó en 2022.
Guerreros en apuros
Los Guerreros de Golden State, que lograron en 2022 su cuarto título de la NBA en ocho años, llevan tres victorias y 16 derrotas a domicilio en la actual temporada, una estadística que abre ciertas dudas en su capacidad de renovar su hegemonía.
Pero el equipo de La Bahía fue también de menos a más en su último título, lo que no hace sino agregar más interés a una competición en la que, en el plano individual, la estrella a seguir de cerca en 2023 será sin duda Luka Doncic, que cierra 2022 con un triple doble nunca visto antes en la NBA: 60 puntos, 21 rebotes y diez asistencias para Dallas Mavericks.— EFE
