Jon Rahm se cercioró de que los errores no se reflejaran en su tarjeta de ayer en el Riviera, y ello marcó la diferencia para que completara una ronda de 65, seis bajo par, con la que comenzó a separarse de los demás en el Genesis Invitational.

Tiger Woods fue uno de los golfistas que perdieron terreno respecto del líder, pero al menos lució bien.

Logró un eagle y tuvo un recorrido de 67, su mejor ronda sabatina en un torneo oficial desde que ganó el Zozo Championship de Japón en el otoño de 2019.

Aun así, se ubica a 12 golpes de la cima.

Rahm pudo oír ovaciones en todo el campo, como las que suelen percibirse cuando alguien está remontando posiciones. Pero el ruido venía del otro extremo, donde estaban jugadores muy alejados de él.

Solo alguien podía generar tanto interés.

“Yo estaba consciente de que Tiger anda por todos lados”, dijo Rahm.

El público suele aclamar a Woods tan solo por acercarse al tee. Esta vez, le reconoció buenos disparos.

“Estuve mejor”, dijo Woods. “Siento que hice algunos buenos ajustes con mi putt y eso fue lo que me sostuvo. He estado bien con el drive en los últimos tres días, mi juego con los hierros ha sido bueno. Y hay condiciones firmes que me gustan… Desearía haber estado ayer un poco mejor con el putt”.

Rahm coronó una jornada libre de bogeys con un putt de 25 pies para birdie. Con ello, tomó una ventaja de tres golpes sobre Max Homa, quien había compartido la punta hasta que incurrió en bogeys consecutivos desde las trampas de arena en los primeros nueve hoyos. Cerró con tarjeta de 69 impactos.

Keith Mitchell cometió su único bogey en el último hoyo y tuvo un marcador de 69 para rezagarse a cuatro impactos del líder.—AP

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