¡Waoo! Para abrir boca, una jornada de casi 12 horas de intensidad de tenis.
El Open Mérida Akron comenzó su andar ayer con una intensa sesión, de buen muy buenos partidos, con sorpresas por la caída de tres de las primeras sembradas y el espaldarazo de autoridades y empresarios a la continuidad de este naciente torneo de la WTA 250.
La tercera, la china Zhu Lin, se despidió tras un trepidante partido de tres sets y tres horas de juego con la estadounidense Caty McNally, 7-6, 6-7 y 6-1. La octava, la estadounidense Alison Riske-Amitraj, se despidió luego de sucumbir en larga batalla con la china Xiyu Wang, 7-5, 4-6 y 7-6, alargando la intensidad en el tercer parcial, y la egipta Mayar Sherif también se despidió rápido, en un partido del que se esperaba más: la italiana Camila Giorgi la derrotó 6-4 y 6-2.
Intensidad a todas horas, desde el inicio a la 1 de la tarde, con el sol inclemente que puso a prueba a jugadoras y aficionadas, y resaltando el esfuerzo del tenis, el ente empresarial y el apoyo oficial, para traer este torneo a tierras del Mayab.
“Somos muy afortunados de poder apoyar, como autoridad, a la realización de esta competencia que pone a Mérida, a Yucatán, en los ojos del mundo”, dijo el alcalde Renán Barrera Concha, al presidir un acto protocolario con los organizadores, Gustavo Santoscoy García, director del torneo, y Tonatiuh Bravo Navarro, CEO de Mexique Eventos, que organiza la competencia. También estuvieron los directivos del Yucatán Country Club, Emilio Díaz Castellanos, Roberto Kelleher Vales y Oswaldo Millet Palomeque. En cuatro meses, entre todos, hicieron posible este torneo.

Y luego, el runruneo fue intenso en toda la larga jornada, con gran cantidad de aficionados de todas las edades. Un lunes abierto cuando el sol caía a plomo, con las estadounidenses Sloane Stephens, excampeona del US Open, y Alycia Parks, la “Little Serena”, dos figuras a seguir en singles, jugando en dobles, pero sin fortuna, pues se despidieron pronto. Su fuerte será verles hoy en individuales.
Y poco a poco fueron dándose sorpresas grandes, como la caída de las tres preclasificadas. Se pondrá emocionante.
