MÉRIDA.— El arte marcial, con su esencia de muchos siglos, se dejó ver ayer sobre el tatami del Dojo Central del Sureste.
El rigor y el respeto, como verdaderos rituales, permitieron a más de 30 karatecas participar este sábado 25 de febrero como exponentes de exámenes de grado, ante la mirada de los principales referentes del karate shotokan en América Latina y el mundo.
“Gran intensidad. Es muy grato ver los avances”, dijo el shihan Hiroyoshi Okazaki, cinta negra noveno dan, entrenador en jefe de la Federación Internacional de Karate Shotokan, al finalizar los exámenes ayer, en una jornada intensa.
Las pruebas presentadas este sábado marcaron el punto central del XXVI Seminario Internacional de Karate Shotokan, que en esta ocasión reunió a exponentes no solo de Yucatán, sino llegados de varias partes del país.
El shihan Okazaki estuvo acompañado en la conducción de los exámenes por un panel de alto nivel: los sensei yucatecos Pedro Torre López y Fernando Quijano Pereira, así como el canadiense Dennis Houde y el capitalino Jorge Noceda Moreno, todos con séptimo dan.
Pocas veces un seminario fuera del Camp de Filadelfia reúne a tantas personalidades como en esta ocasión, en que estuvieron Okazaki, el jefe de ISKF, y Noceda Moreno, presidente de la Federación Mexicana.
Por tanto, para quienes presentaron exámenes resultó más exigente exponer ante la cátedra que miraba desde las mesas.
Hubo sustentantes desde primero hasta sexto dan, este último aplicado a dos maestros llegados de Ciudad de México, algo que pocas veces ocurre fuera de Estados Unidos y Canadá. Eso, destacaron, es señal del punto de referencia del karate que se practica en este Dojo.
Se pudo notar, por tanto, el nerviosismo entre los karatecas a la hora de ejecutar las katas. Pero los largos meses de trabajo en los entrenamientos salieron a relucir entre los participantes, la mayoría de ellos destacando con sus formas.
Y como no se había visto desde 2019, ayer hubo lleno al tope en las instalaciones del recinto de Montecristo. Dominaba el silencio, solo roto por las expresiones de los karatecas en los momentos centrales de sus ponencias. Tener presencia de público siempre será un hándicap porque a veces al karateca le juega más la presión.
La reverencia y silencio durante las katas cambió por lo intenso que se volvió el turno para el kumite. Los combates fueron intensos en su mayoría, pero también permitieron mostrar a los participantes respeto, que es algo que siempre procura el shotokan: mejor exposición, menor violencia.
Los preceptos del arte marcial
El sensei Salvador Farías Gallegos colaboró como hombre de ataque en la exposición de defensa personal de Ángel Bassol Perea, quien presentó para quinto dan.
En total presentaron 14 karatecas para primer dan (shodan), ocho para segundo (nidan), dos para tercero (sandan), cinco para cuarto (jondan), uno para quinto (godan) y dos para sexto (rokudan), estos en la persona de José Luis Martínez y Martín Cárdenas.
La maratónica segunda sesión del XXVI Seminario Internacional continuó por la tarde con clases magistrales para todas las cintas.
El evento llegará a su fin el domingo con clases matutinas y, al mediodía, la lectura de resultados de los exámenes.
El viernes, en la víspera de las pruebas, el shihan Okazaki destacó que el karate tiene que seguir su preparación siempre, sin importar si apruebas o no el examen. “Es la esencia. Hay que seguir”.
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