La selección de Argentina, actual campeona del mundo, culminó su segunda sesión de entrenamiento de cara al amistoso que jugarán mañana en el Estadio Monumental de Buenos Aires ante Panamá, con el que estrenarán su título mundial.
El último en salir del vestuario para la práctica fue el capitán, Lionel Messi, quien enseguida se sumó a Nicolás Otamendi, Rodrigo de Paul y Ángel di María, su núcleo de mayor confianza dentro de la selección.
Tras concluir los primeros ejercicios de calentamiento, los 36 futbolistas que forman parte de esta convocatoria se distribuyeron en cuatro grupos para comenzar el entrenamiento propiamente dicho, que incluyó un gran “rondo” final, en el que pudo apreciarse la buena sintonía entre los jugadores.
En rueda de prensa, Scaloni aseguró que su principal meta” en esta etapa es que los futbolistas “entiendan” que deben mantener su “nivel”, demostrando a sus rivales que son un equipo “muy duro de batir”.
“La idea es siempre ir por más. Tardamos un montón en ganar (el Mundial), porque significa lo difícil que es. Esperemos que no pase tiempo para la siguiente. La meta es ir a lo máximo, ganar y competir, y eso es lo que nos llevó a donde estamos ahora”, aseveró.— EFE
