No tiene duda José Martínez que esta temporada será mejor para él y para los Leones de Yucatán.
¿Cómo lograrlo?
“Trabajando y trabajando. Pero siempre con la mente bien clara”, dice el venezolano, quien en la segunda parte de la temporada pasada, especialmente en los playoffs y la Serie del Rey, fue bujía para las fieras.
El “Cafecito” es todo un show con los melenudos. Desde temprano, el que fuera jardinero de los Cardenales de San Luis aparece en el campo (las prácticas dan inicio a las 3 de la tarde, pero hay quienes trabajan desde horas antes).
No pierde oportunidad de mostrar un estado de ánimo que, al final, termina contagiando a los compañeros.
“¿Sabes? Eso es importante para el equipo, y en mi caso, es una forma de agradecer a la organización todo lo que hizo por mí el año pasado. A mi familia, a mis padres, cuando les dije que venía para Leones, les comenté que confiaba en que nos iba a ir bien, que íbamos a llegar lejos. Y mira, lo digo siempre, con salud se puede lograr todo. Terminamos campeones. Entonces le dije a mi familia: ‘¿ven? Mi primer campeonato… Fui campeón por primera vez”.
Martínez llegó a la Liga Mexicana en 2022 con bombo y platillo. Pero su estadía con los Acereros de Monclova duró un suspiro porque una fractura le dejó fuera de acción en el arranque de la campaña.
Con los Leones primero se rehabilitó y luego fue tomando turnos hasta ser un baluarte de los Leones. En la Serie de Campeonato de la Zona Sur y en la Serie del Rey fue vital para la ofensiva de los Leones.
“El equipo merece que des todo, que pelees todos los días. Ver a la gente contenta, a los jugadores apoyándote. Eso te motiva más”.
El “Cafecito” es fácil de reconocer por su frondosa cabellera y la estatura, pero igual porque siempre anda sonriendo. “Hay que sonreírle a la vida… y así todo es mejor”.
Enfoque: día a día
Art Charles, quien rompió el récord con el jonrón más largo de la historia registrado por el sistema Trackman con 537 pies, fue uno de tres peloteros de las fieras que hablaron con los medios ayer.
“Esta temporada vamos con el mismo enfoque, confiando en mis habilidades y confiando en mi equipo, pero más enfocándome pítcheo a pítcheo, juego a juego”, dijo el primera base. “La competencia es buena cada temporada, vamos adelante”.
Ángel Camacho, joven melenudo que es seleccionado nacional, comentó que para él llegar a jugar con el club más ganador en Latinoamericana le motiva a trabajar cada día más para ganarse un puesto de titular. “Mi enfoque es trabajar duro, que todos los juegos de pretemporada me vaya bien y quedar desde el principio en el equipo, tengo experiencia y vamos a prepararnos día a día”, dijo.
Carlos Stiff Rodríguez, serpentinero que fue de los últimos en unirse al róster, se mostró emocionado por tener su primera experiencia en el campamento melenudo para buscar un puesto. “Me siento muy contento de estar en esta organización, es muy buena, me he acoplado muy bien al grupo”, indicó el joven lanzador, quien, igual, resaltó que “la responsabilidad es mucha, pero me vengo a demostrar lo mejor de mí”, comentó.
En la cueva solo faltan por reportarse dos peloteros que participaron en el Clásico Mundial con la selección de Cuba, aunque tienen pasaporte mexicano: el lanzador Onelki García y Yadir Drake, quien con la novena antillana defendió la primera base, pero con las fieras será el jardinero derecho.
El piloto Roberto Vizcarra y sus couches trabajaron desde las 3 de la tarde, con sesiones distintas en gimnasio y de forma especial. A las 5 salieron al terreno y, tras las oraciones que encabezan el “team sacerdote” que dirige el padre Lorenzo Mex Jiménez, abrieron la segunda práctica.— Gaspar Silveira
