Héctor Gutiérrez no olvida la llamada que recibió hace casi un año con un ofrecimiento para tomar una sustitución en la Plaza Mérida. El torero emergente de aquella noche de abril de 2022 quiere ahora tener un idilio con el público yucateco.
“Imposible olvidar todo eso. Tengo muy frescos los recuerdos todavía”, dijo Gutiérrez al Diario, refiriéndose a la jornada en que, tomando el lugar de Gerardo Adame, se comió todo el pastel en la fiesta en que el invitado estrella, Andrés Roca Rey, no tuvo fortuna, pero sí pundonor, y Luis David Adame se fue de vacío.
Héctor estará en la corrida que, originalmente, iba a cerrar la temporada, alternando, mañana sábado, con Octavio García “El Payo” y el español Román, con toros de “La Estancia”. “Se trata de un gran cartel, de verdad. Tengo que agradecer a los empresarios que me prometieron que si triunfaba en la sustitución me traerían de vuelta a su plaza, y pues aquí estamos preparando el viaje para Mérida”.
Mérida pesa
Cree que, otro triunfo en Mérida, le pondrá en un sitio importante dado lo que pesa ahora torear en la capital yucateca. “Todos sabemos: buenos aficionados, autoridad exigente y, claro, sale el toro serio, grande, con trapío. Eso es fundamental para la fiesta. Yo quiero crecer, esto es parte de un proceso y mis metas son grandes”.
Tras su triunfo en Mérida, días después estaba como aficionado en Las Ventas de Madrid. Héctor fue muchos años a España a prepararse como novillero, y ahora su meta es consolidarse como matador e ir el año siguiente a confirmar su alternativa en la primera plaza del mundo. “Y si es en San Isidro mejor, claro. Pero ahora pienso en Mérida, y en lo que sigue, como la Feria de San Marcos de Aguascalientes (anoche se anunciaron los carteles). Es un compromiso grande porque quiero llegar lejos”.— Gaspar Silveira Malaver
