Alfredo Ríos dejó de torear unos años. Nunca se fue de los toros.
Es difícil, se entiende, que un hombre que ha sido taurino toda su vida, pueda alejarse de la fiesta. “El Conde”, como se le conoce en el medio y se anuncia en los carteles, dedicó ese tiempo a ser apoderado, asesor de empresarios y a enseñar a muchos toreros. Estando en España, donde tiene muchos amigos por el toro, el maestro Juan Antonio Ruiz “Espartaco” le dijo en una tienta que si quería torear una vaca. Lo pensó, y aceptó.
“Espartaco” le dijo, palabras más, palabras menos, “estás en mejor forma que muchos que torean, como si no te hubieras ido nunca”.
“Y aquí estamos, listos para esta nueva en los toros, como torero, en la tenemos muchas ilusiones para esta temporada que estamos cursando”, dijo el diestro jalisciense en una llamada al Diario.
Esa temporada trae, ahora, dos corridas de esas que muchos toreros sueñan: carteles grandes al lado de una primera figura del toreo, como es Julián López “El Juli”, su amigo desde hace muchos años, con quien este viernes alternará en San Luis Potosí, y el sábado hará el paseíllo en la Plaza Mérida.
“Es distinto ahora, se comprenden muchas cosas, se visualiza distinto. He visto a muchos toreros, muchos toros, he andado mucho, distinto a cuanto toreaba, y ahora disfruto más, en esta nueva etapa estoy precisamente en eso: en disfrutar cada lance, cada pase, cada momento ante la cara del toro”, expresó. “Más torero, más sensible en lo humano”.
“Mira que volver a la Mérida tras muchos años (2011 fue su última comparecencia en el coso de Reforma) con un cartel de esta catadura es de verdad especial. Somos toreros que tenemos experiencia, mucho trecho recorrido”, refirió a la tarde que será su retorno, este sábado al lado de “El Juli” y Arturo Macías, ante toros de Fernando de la Mora.
Habló especialmente de “El Juli”, de quien, haciendo un compendio, ha reunido, desde siempre, esas cualidades que él como torero ha experimentado. “Es un torero grande, una gran persona. Y desde siempre ha sido así. Por eso es una de las grandes figuras de todos los tiempos. Y torear con él es un privilegio”.
Alfredo Ríos consideró que, además, tener a “El Juli” para la Mérida es algo muy especial para la afición yucateca y para la tauromaquia mexicana en general.— Gaspar Silveira Malaver
