Torear al día siguiente de una de las mejores tardes que se haya vivido en Sevilla tenía sus bemoles. Tomás Rufo lo supo desde el primer momento, aprendió rápido a ver la situación y también se fue en hombros por la emblemática Puerta del Príncipe de la Real Maestranza.
Rufo le cortó las dos orejas a su primero y una más al que cerró plaza, los dos de Jandilla, para ganarse el triunfo grande en la Feria de Abril, justo un día después de la borrachera causada por la faena de Morante de la Puebla a “Ligerito”, del hierro de Garcigrande.
Todos hablaban ayer de Morante, en la Maestranza, en las redes sociales., con el primer rabo cortado en 42 años en Sevilla.
Rufo apretó desde los lances de recibo del primero y poco a poco fue enhebrando una actuación fuerte, muy sólida, que tuvo de todo, desde arte hasta ratos de mucha valentía, que contó con la importante colaboración del toro de Jandilla. Lo mató bien y le premiaron con dos orejas, lo que, desde el mismo momento, comenzó a pensarse en otra Puerta del Príncipe, que el torero toleado logró al cortar una oreja del que cerró plaza.
José Mari Manzanares se fue con ovación y silencio, y Pablo Aguado fue silenciado en sus dos toros, en la décima corrida del abono de la Feria de Abril, que casi se llenó.
