Miles de aficionados del Sevilla tomaron el centro de la ciudad para festejar con sus jugadores, técnicos y dirigentes la séptima Liga Europa, conquistada el miércoles ante el Roma, y honrar a los “héroes” de Budapest durante su paseo triunfal en autobús descapotable por la capital andaluza, que comenzó en el aeropuerto y acaba con una fiesta en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Tras recibir el cariño del sevillismo que se agolpó en los márgenes de las avenidas y calles por donde discurrió la comitiva, con numerosos niños y familias completas, los heptacampeones hicieron la primera parada en la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres y llegaron por la Ronda Histórica hasta la Puerta de Jerez, lugar tradicional de los festejos del club, para seguir celebrando esta nueva gesta después de un mal año, muy sufrido, en la Liga.
Con sentidos recuerdos a los que no están, como los futbolistas José Antonio Reyes, que este mismo 1 de junio se cumplían cuatro años de su muerte, y Antonio Puerta, además de mandar un mensaje de ánimo y fuerza a Sergio Rico, que el pasado domingo sufrió un grave accidente, también se tuvo una especial mención a la Liga Europa que se ganó en 2020 en Colonia (Alemania).
En aquella ocasión, las celebraciones por la consecución de la sexta fueron restringidas debido a los protocolos sanitarios por la pandemia de Covid-19, por lo que se invitó al acto a tres jugadores que fueron protagonistas en esa final ante el Ínter de Milán (3-2) y que ya no están en el Sevilla:Diego Carlos, Luuk de Jong y Ever Banega.
En la fiesta participaron los jugadores y en ella tuvo un especial protagonismo el técnico, José Luis Mendilibar, al que le pidieron desde la grada “Mendi quédate” y le cantaron “Mendilibar nos lleva a Budapest”.
“Estoy contento de estar aquí, de haber ganado para el club que estaba atravesando por un momento duro cuando llegué”, dijo Mendilibar. “Hemos logrado algo bueno que puede tener repercusiones en el club”.— AP
