Antonina Fernanda Almazán Chávez tiene muchos sueños. Uno, ser basquetbolista profesional.
Pero ahora su meta es trabajar con todo en la concentración del seleccionado mexicano para ganarse un sitio y competir en el Campeonato Panamericano U-16, que se jugará en Mérida en un par de semanas intensas para el baloncesto mexicano en Yucatán.
“Nina” tiene 15 años y vive su primera experiencia en la preselección tricolor, tras ser llamada para integrarse al campamento que la quinteta femenil instaló en Monterrey, de cara al certamen panamericano que, en damas, se jugará a partir del lunes 12 de junio, con la participación de ocho naciones, incluyendo potencias como Estados Unidos.
“Me gustaría ser jugadora profesional. Es la meta, pero ahora, lo que más quiero es dar todo para ser seleccionada mexicana en el U-16”, comenta Antonina, de 15 años de edad y estudiante de primer año en la Preparatoria Anáhuac Mayab.
Y tiene bien claro que todo paso que vaya a dar es complicado, deportiva y personalmente hablando. “Lo primero es que, de verdad, sin el apoyo de mis padres, de mi familia, esto no sería posible. Todo se dio porque saben que yo quiero destacar, ser alguien en el baloncesto, y ellos dijeron: ‘Adelante’. Y pues igual me gustaría terminar una carrera profesional. Vamos a ver si podemos obtener una beca para unir el deporte con la formación profesional, que sería algo muy bueno”, comenta la jugadora yucateca, durante una pausa de sus entrenamientos en la cancha de Cordemex.
Antonina Almazán no tiene idea cuántas veces tira al aro o cuántas veces hace las jugadas de pizarrón, a veces sola, porque la mayoría de las integrantes de la preselección son de otros estados. Entrena hasta cuatro horas diarias, labor que tiene que compaginar con sus estudios. “Todo eso hace que, si lo vemos en global, pues une todo. Tienes que sacar tiempo para entrenar y estudiar, porque me gusta tener buenas calificaciones, y es el compromiso que hice con la familia”, expresa.
En la duela, su posición es la de alera, y considera que tirar al aro, especialmente de tres puntos, es su fuerte. Admiradora de Stephen Curry y de los Guerreros de Golden State, señala que ver juegos de baloncesto ayuda a estudiar estrategias y condiciones de los partidos.
“El deporte tiene como punto clave el trabajo mental. Puedes entrenar mucho, pero si no te preparas con la cabeza, es difícil que puedas encontrar el equilibrio a la hora de jugar”, indica la joven, quien comentaba en la entrevista que le gustaría que los Celtics de Boston pasaran a las Finales de la NBA, aunque fueron los Heat de Miami los que se están viendo las caras con los Nuggets de Denver.
El trabajo de la preselección, en la Sultana del Norte, lo consideró como muy fuerte “porque sabemos que vamos a ganarnos un lugar en la selección para un evento en el que habrá mucha gente viéndonos, vendrán scouts de universidades, además llegarán equipos como Estados Unidos, Canadá, Brasil… Imagínese quedar en la selección… sería un sueño”.
Un sueño, sin duda, que será parte de los pasos al futuro. En la mente de Antonina hay otras metas. Pero, insiste, “es paso a paso. Los sueños hay que trabajarlos”.— Gaspar Silveira Malaver

