El holandés Max Verstappen (Red Bull), matemáticamente proclamado campeón del mundo de Fórmula Uno a principios de mes, repitió mejor tiempo en el segundo entrenamiento libre para el Gran Premio de México, el decimonoveno del año, que se disputa en el capitalino Autódromo de los “Hermanos Rodríguez”.
Su compañero de escudería, el mexicano Sergio “Checo” Pérez, terminó en quinto; los españoles Carlos Sainz (Ferrari) y Fernando Alonso (Aston Martin) se inscribieron undécimo y vigésimo, respectivamente, en la tabla de tiempos.
En la mejor de sus 26 vueltas, el ya tricampeón Verstappen cubrió los 4,304 metros del circuito mexicano —el tercero más corto y el más elevado del Mundial— en un minuto, 18 segundos y 686 milésimas, 119 menos que el inglés Lando Norris (McLaren), que dio 31; y con 266 de ventaja respecto al monegasco Charles Leclerc (Ferrari), que marcó el tercer tiempo en México.
Verstappen terminó primero, pero reconoce que no se sintió muy cómodo.
“La pista estaba muy resbaladiza y tuvimos que emplearnos para controlar el auto, es algo que ya esperábamos por otros años aquí. Hay algunas cosas que podrían mejorarse para mañana en la clasificación”, aseveró el piloto holandés.
A pesar de los problemas, el líder del campeonato, con 466 puntos, reconoció que no esperaba tan buen rendimiento de su monoplaza en su presentación en el Autódromo Hermanos Rodríguez, ubicado al poniente de la capital mexicana.
“Es un comienzo de fin de semana positivo, de hecho mejor de lo que esperábamos, así que no está mal”.
Confianza mexicana
Sergio Pérez, por su parte, sabe que tiene que mejorar para salir a la clasificación de la mejor forma.
“Tenemos cambios por hacer para mejorar mañana. Los márgenes son pequeños, pero deberíamos estar competitivos”, dijo el piloto.
“En mi primera vuelta tuve bandera amarilla, luego la rueda delantera estaba un poco dañada y casi me salgo en la última curva”, explicó al comentar su desempeño en la segunda sesión de entrenamiento.— EFE
