¿Play qué?, se preguntaron muchos cuando, al llegar la recta final de la temporada de los torneos grandes, comenzó a dejarse escuchar la expresión “Play-In”.
Se trata de la versión más moderna del repechaje en el balompié nacional. En la Liga MX está por jugarse. En la Liga de Expansión fue inaugurado este formato la semana pasada, y los equipos que tuvieron el “honor” de jugarlo vaya que las pasaron duras. Pero, como dicen, es lo que toca hacer y se tiene que hacer. Y es, en realidad, el repechaje presentado en otro nombre. La diferencia es que la repesca se jugaba con cuatro equipos y cuatro partidos (idas y vueltas), y en esta ocasión, igual cuatro clubes, pero solo tres duelos.
Este Play-In enfrentó a los equipos 7 y 8, con su ganador avanzando como séptimo sitio, y el perdedor, enfrentándose al ganador de los ubicados como 9 y 10. Morelia fue 7 y recibió a los Venados, ganando su partido. La Paz fue 10 y venció a los Correcaminos en Ciudad Victoria, ganando el derecho de jugar contra el perdedor de la primera llave.
Los torneos así, en su esencia, sirven para “calentar” el ambiente de cara a la ronda de finales. Más gente en los estadios, hay más televisión y más publicidad. Y evidentemente, el que no quiera jugarlos, tiene que apurarse para quedar entre los seis mejores de la clasificación en el rol regular.
Casi todos los deportes profesionales van en esa postura: la NBA alargó su torneo, en el béisbol de MLB dura un mes su postemporada, y la Liga Mexicana juega cuatro series de siete duelos (a ganar cuatro) para definir a su campeón.
“Pero es lo que nos tocó, y debemos jugarlo así. Los que programan saben por qué lo hacen y a nosotros nos queda salir a la cancha a jugar. Por fortuna ganamos un boleto para la liguilla”, comenta Rafael Fernández, director técnico de los Venados FC, que en la segunda fecha del Play-In derrotaron 1-0 al Atlético La Paz para quedar como octavos en la lista de los invitados a los cuartos de final del Apertura 2023.
Pero para ello había que trasladarse a Mérida. “Merma mucho, claro”, dice Jaime Durán, director técnico de La Paz. “Por la cuestión de la tabla, jugamos en Ciudad Victoria el jueves, como ganamos, en la madrugada viajamos a Monterrey en carretera, casi cuatro horas, y de Monterrey a Mérida. Llegamos cansados, con poco margen de recuperación, y lo vieron: ellos estaban también fundidos, y eso merma el espectáculo, el rendimiento no es igual, no es lo mismo tener que venir con más descanso que venir así. Pero había que jugarlo”.
Externó que, en lo personal, es más complicado, “hay muy pocos días entre un juego y otro, y estamos hablando de que nos estamos jugando una temporada de cinco, seis meses, en una situación así. Qué bueno que a Mérida le tocó Cancún, cerquita. Imagínate que le hubiera tocado Cimarrones u otra plaza, irse otra vez de viaje largo”.
Su contraparte de los Venados opinó igual. “Teníamos que hacer eso. A los que deciden, no los critico, saben lo que hacen. En lo personal, me hubiera gustado terminar entre los seis primeros para no tener que llegar a esta instancia, y no ir a una liguilla con dos partidos de más en tan poco tiempo”, expresó Fernández, igual punto de vista que tuvo el periodista del Diario Gonzalo Sandoval García: “El que no quiera jugarlo, tiene que fajarse en el torneo regular”.
Seguramente pasará por la cabeza de todos los involucrados el punto dejado ir aquí o allí, el gol fallado.
Alfredo Tena, leyenda del fútbol mexicano y presente en el duelo Venados-La Paz, sin entrar en tantos detalles, comentó que los dos equipos se vieron mermados por las condiciones del calendario. El famoso “Capitán Furia” del América destacó que son pocos días para tantos partidos y tocó, además, jugar en una jornada de mucho calor. “Estaba mejor como antes”, dijo Tena, refiriéndose a que antes calificaban directo los mejores a una liguilla, sin tener que jugar el repechaje o, como ahora, el Play-In.
En el Venados-La Paz varios jugadores mostraron el fragor de las batallas, quedándose tirados. Las asistencias de ambos equipos entraron tantas veces, deteniendo el partido.
La Liga MX tendrá una “ventaja”, si se puede considerar así: por la llegada de la Fecha FIFA, los tres equipos involucrados en el moderno repechaje tendrán una semana más de descanso. El Play-In en la máxima categoría en teoría se jugará los días 22 y 23 de noviembre, completándose las llaves el 25 y 26. Un “al menos” que puede servir como un respiro.— Gaspar Silveira
