Los tiempos cambian, la esencia sigue. Menos presupuesto, más esfuerzos; menos figuras, más niños y jóvenes soñando.
Así la vida actual del Torneo Internacional de Ajedrez “GM Carlos Torre Repetto, In Memóriam”, inaugurado oficialmente ayer en el escenario más grande que ha tenido para jugarlo todo al mismo tiempo. Una concurrida ceremonia, con 600 jugadores, desde Grandes Maestros de alto rango, hasta chiquillos que apenas salen del kínder, pero ya quieren volar entre trebejos.
“Es un privilegio el ‘Torre’. Lo ha sido siempre para el ajedrez de México, y ahora que lo vemos aquí, en un salón tan grande, con más vida, que antes cuando era en salones cerrados, privados. Esto ha cambiado”, dijo Mario Ramírez Barajas, presidente de la Federación Mexicana de Ajedrez, en uno de los mensajes del acto de apertura en el Multigimnasio “Socorro Cerón Herrera” del Complejo Deportivo Kukulcán. Cierto: antes todo era silencio, incluso música clásica. Hoy, las bocinas dejaban oír a todo volumen, previo a la ceremonia, rock pesado, canciones modernas. Se respeta a la hora del juego, pero se vive como marcan los tiempos entre pausas.
Casi 200 niños y jovencitos se inscribieron para la edición XXXIII del que es considerado la joya de los torneos mexicanos del deporte ciencia. Cierto que en años anteriores las grandes figuras han decorado los torneos, pero en esta ocasión hay jugadores que van emergiendo, buscando consagrarse. Uno, el actual monarca del “Torre”, José Martínez Alcántara, peruano de nacimiento, pero que ya busca la nacionalidad mexicana. “He estado jugando en México desde hace dos años y ya estamos en el trámite para obtener la nacionalidad. Y no sé por qué me perdí tantos años de jugar el ‘Torre’. Ahora, no quiero perdérmelo”, expresó el Gran Maestro, primer sembrado y único que supera los 2,600 puntos de ELO entre los 600 exponentes registrados.
Martínez Alcántara contestó el primer movimiento simbólico, hecho por Jorge Esteban Abud, director del IDEY y máximo representante gubernamental para el evento, que en años anteriores era inaugurado por gobernadores y alcaldes.
Daniel Zacarías Martínez, presidente del Patronato del “Torre”, expresó, antes de la ceremonia, su intención de que el torneo vuelva a tener alguna figura, “pero si don Carlos Torre viviera, estaría feliz de ver a tantos niños jugando”.
Tal vez le hagan falta los astros que antaño iluminaron el firmamento del torneo, cuando mecenas como Alejandro Preve Castro ofrecían su patrimonio para que el certamen creciera, pero ahora hay 14 jugadores con título de Gran Maestro en lid. Y mucho por pelear.
“El torneo mantiene un nivel alto, muy competitivo”, expresó Zacarías Martínez, quien resaltó el papel que va llevando el joven Maestro Internacional yucateco Sion Galaviz Medina, fuerte candidato a alcanzar pronto la norma de Gran Maestro.
Ayer, Sion ofreció tenaz resistencia, pero inclinó su dama ante el recio juego de Martínez Alcántara, quien entró a la jornada vespertina como el mejor exponente, empatado en puntos con el colombiano José Gabriel Cardoso y el azerbayano Azer Mirzoev.
Y conforme avanza, el torneo se aprieta y todos andan con cuidado. Ejemplo claro lo vivido en la ronda vespertina, tras la inauguración, pues Martínez Alcántara se midió con el colombiano Cardoso y pactaron tablas, mismo resultado de la partida entre Mirzoev (3.5) y el cubano Elier Miranda (3).
Y, sin hacer ruido, Juan Carlos González Zamora, cubano nacionalizado mexicano, ya se metió al grupo puntero, pues ganó su duelo ante el antillano Michel Alejandro Díaz para ponerse con 3.5. No se ha coronado un tricolor desde que lo hizo Roberto Martín del Campo en el lejano 1996.
El domingo, en la quinta y sexta rondas, se espera intensidad. La jornada matutina arranca a las 10, y la vespertina, a las 5 de la tarde.— Gaspar Silveira Malaver
