Amigos aficionados…
Llegan los días de fin de año. Otro calendario que corre al completo, con muchas noticias de interés, no siempre todas buenas, pero hasta se esas se sacan provecho.
Y la fiesta de los toros sigue. A ratos no tan campante, pero plena. En Yucatán, por ejemplo, este diciembre tuvo intensa actividad y para recibir el año 2024 habrá, entre otras, la corrida tradicional de rejones en la Mérida.
Es todo un acontecimiento. Lo dicen quienes ma han vivido en primera persona. Una vez vino al Diario Gastón Santos papá y dijo, mirando la pintura de Chichén Itzá que adorna el ascenso a la segunda planta; “su corrida de Año Nuevo es como si fuera su castillo, cuidenla, cuiden sus tradiciones, no dejen que se vayan tardes de rejones cómo está”. Su hijo Gastón toreó en aquella ocasión.
Cuando Pablo Hermoso de Mendoza vino por primera vez en un Año Nuevo y vio la plaza a reventar, se expresó igual: “Cuiden su tradicional tarde”.
La Mérida y sus tardes se rejones en año nuevo son especiales. Van aficionados de todas las latitudes de Yucatán, también llegadas de los estados vecinos, precisamente porque es una fecha especial.
Decía Rodrigo Santos, por ejemplo, que “no me sentía bien en un Año Nuevo si no me contrataban en Mérida”. La toreó muchas veces, siendo uno de los centauros consentidos en el coso de la avenida Reforma.
Y muchos rejoneadores, no solo mexicanos, están atentos al llamado para la fecha. Siempre pendientes de esa fecha que las empresas meridanas dedican con cariño al toreo a caballo. Es la gran referencia: arte ecuestre como en pocos lados se da.
Así con las tradiciones. Ahora toca turno a Andy Cartagena volver a encabezar una tarde que abre calendario. Ya sabe el centauro ibero de qué se trata eso de ser base de un cartel para estas tardes. Lo hará junto con dos jóvenes mexicanos que son parte de la nueva camada del rejoneo, como Fauro Aloi y José Funtanet, ante toros de Zacatepec. El lote pesa 500 kilos en promedio.
Y una cosa para tener en cuenta. Se anuncia que la corrida será televisada por medio de la plataforma de One Toro, o sea que la Mérida, ahora sí, estará a los ojos del mundo.
La más tradicional de las tardes de rejoneo en México tendrá la oportunidad de dejarse ver. La responsabilidad es muy grande, de los caballistas, de los ganaderos, de los empresarios, de las autoridades y, claro, de los aficionados. Así que al despedir el año 2023 se hace con expectativa, de cara a pensar en grande el 2024.
Abrazo a todos, con los mejores deseos, dentro y fuera de los ruedos.
