Jarol Cervera tiene una espinita clavada. Y sabe que, para llegar a tierra prometida, debe dejar atrás el pasado y enfocarse en el futuro, sea quien sea su rival.
Por ello, el púgil de Mulchechén cree que no habrá nada mejor que dedicarse de lleno a lo que quiere ser: campeón. Paso a paso.
“No pienso en otra cosa que no sea boxear. Me dedico de lleno a ello y por tanto, vamos a ir con todo para la pelea que viene, aprovechando todas las oportunidades posibles”, dijo Jarol, de 20 años de edad, durante una plática en el Gimnasio San Francisco de Asís, donde siempre aparecen imágenes de la llamada época dorada del boxeo yucateco.
En uno de los salones del recinto, camino a la zona de entrenamientos, están las fotos y cuadros, entre blanco y negro y color, de figuras como “Chato” Castillo, Guty Espadas padre e hijo, Juan Herrera y Lupe Madera, junto con su apoderado Wílliam Abraham Dager.
Es, no hay duda, uno de los salones de mayor tradición que tiene el boxeo yucateco. Una cuna de campeones.
“A eso queremos llegar. Sabemos que cuesta mucho, entre esfuerzo, sacrificio, la familia, los amigos, pero es lo que siempre quise ser, boxeador, y mi sueño es ser campeón del mundo”, expresó el apodado “Maravilla”, quien el sábado, en la primera velada de 2024, tendrá una de las peleas principales, enfrentándose al vallisoletano Javier “Caballito” Nic, en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.
Calificó al rival como un experimentado peleador, “que aguanta pegada y sabe pegar. No se cae”.
Jarol, cuenta su madre, Adriana Cervera Noh, es en realidad lo que quiere ser: peleador profesional.
“Desde niño, desde los 9 años boxea, se ha dedicado a ello por completo. Y en la familia lo apoyamos con todo, pero le hemos hecho saber que si quiere llegar lejos, de verdad tiene que enfocarse con todo, nada a medias”.
Jarol culminó sus estudios de preparatoria y luego se metió de lleno al gimnasio para ser profesional. No le gustó mucho la escuela y, comenta, “no quise que sigan gastando, mejor trabajo para aportar algo a la casa”.
Tiene siete peleas ganadas y la octava la perdió ante Hafit “Lobo” Talavera en una decisión en ocho vueltas en octubre pasado en el Polifórum Zamná. No le agradó perder, por ello quiere dejar atrás eso y mentalizarse en que, de acuerdo con sus planes, debe darlo todo para poder culminar su plan.
“Quiero ganar esta pelea para seguir adelante, mostrar a quienes me apoyan, a mi familia, a mi apoderado Mario Abraham Xacur, que valdrá la pena su respaldo que me están dando”, comentó el pugilista.
La velada del sábado tendrá una decena de peleas más, entre prospectos nacionales de Zanfer y locales de Max Boxing, en el Siglo XXI.— Gaspar Silveira Malaver


